Flekenstein Díaz acusó a Guzmán y a su esposa por "venta de celulares"
El funcionario señaló que él descubrió las maniobras. Ofreció detalles y testigos. Secreto a voces.
El oficial subinspector, Nahuel Flekenstein Díaz, acusó ayer a su superior y a la esposa de tener responsabilidad en la venta de celulares secuestrados en procedimientos policiales en Ciberdelitos.
Así lo afirmó ayer el funcionario detenido, al cargar duro en contra de Exequiel del Jesús Guzmán, ex 2do jefe del Departamento Ciberseguridad, también detenido.
Asistido por los abogados Marcelo Castillo Gioya y Eduardo Chávez, Flekenstein Díaz amplió su declaración de imputado. Concretamente, explicó -según él- cómo fue su labor en una investigación con la denominación Cuellar, a cargo del fiscal Ángel Belluomini.
Señaló que al informar el resultado del operativo, su jefe le hizo un duro llamado de atención: "Me dijo que yo no tenía por qué trabajar en esa causa. Que mientras él no esté no se hace ningún procedimiento. Que deje de perder el tiempo con causas de teléfonos. Que trabajemos estafas y grooming, no causas de teléfonos "
Ahondó que Guzmán le dejó en claro: "Que hay otras áreas de la policía que se encargan de eso. Que ese no era nuestro trabajo. Que deje el teléfono y el legajo en su oficina y cuando vuelva se iba a encargar, sino me iba a sancionar". Dijo que en una investigación de robo de un celular, descubrió que el aparato había sido negociado por la esposa de Guzmán. Flekenstein reaccionó descolocado. La esposa del jefe salpicada en la venta de un celular que debía estar bajo custodia del organismo a su cargo. "Yo no sabía que era la mujer de Guzmán", acotó. "Nunca la he conocido por el nombre o el apellido hasta ahora".
"Completo entonces el formulario de entrevista con los datos de la señora. Cuando voy a mi computadora, entro al sistema, cargo el DNI y me doy con la fotito de la mujer de Guzmán. Ahí me he descolocado, no entendía nada de lo que pasaba. He confirmado rumores de que decían que Guzmán había hecho cosas anteriormente, pero yo no seguía los rumores".
Destacó: "Entonces, decido no dejar el teléfono para que desaparezca en la oficina de Guzmán, ni en ciber, porque hasta mi cajón personal revisaban". Dijo que le reveló lo que descubrió a un alto jefe de inteligencia. "Le informo que tenía la certeza de que Guzmán andaba vendiendo teléfonos. Ahí me dice, Flekenstein ahora vienes a avisar, ya hay una causa en la que estás involucrado; Guzmán está involucrado y no sé si el hijito de Q (oficial). Yo no sabía nada. Le dije que no tenía nada que ver. Pregunté qué se podía hacer y él me dice: No sé, decile a Guzmán que haga aparecer los teléfonos, que los va a arrastrar a todos".
"Quiero aclarar que yo hice una copia digital del legajo", puntualizó el oficial detenido
Siempre según el relato de Flekenstein Díaz, varios funcionarios conocían sobre los rumores. "Quiero aclarar que yo hice una copia digital del legajo. Yo les pasé las copias a los que investigaban Cuando me apartan de mi trabajo, pasan a disponibilidad, lo llamé al Dr. Belloumini y le comenté la situación, le dije que estaba desesperado y me dijo oficial 'quédese tranquilo'".
Agregó que un funcionario le dijo que había "encontrado una publicación en Facebook de la mujer de Guzmán, que era un teléfono que había secuestrado él en una causa, que él sabía que Guzmán estaba vendiendo celulares en presencia" de otro policía.
"Yo no tengo nada que ver con todo esto. Estoy metido de arriba. Yo no tenía idea de lo que hacía Guzmán; no tenía complicidad con él, sino no hubiese puesto los datos de su señora. Si tuviese vínculos con esos delincuentes, jamás hablé con la señora de Guzmán. No la conozco, yo si he cometido este error de hacer el acta. Voy a perder mi trabajo, mi libertad y mi vida, por hacer esa acta".
A su "propietaria"
Más adelante, resaltó que todo pasó por una buena obra de un celular que resolvió debía volver a las manos de su propietaria.
"Iba (por el aparato) a ser uno más de lo que no se sabe dónde están. Yo en todo momento he estado a disposición de la Justicia y me pusieron ahí que yo me quería escapar. Yo no me puedo escapar, tengo un bebé chiquito, no me alcanza la plata, no puedo amenazar a nadie, no tengo intención de entorpecer nada, con citarme alcanzaba", enfatizó.
Después de firmar la declaración, la defensa se retiró de Fiscalía. "Esperemos que sean imputados los que siguen libres", resumió.