Sin gestos ni palabras: la reacción del clan Sena al escuchar la prisión perpetua
La sentencia fue leída por la jueza Dolly Fernández, luego de que un jurado popular ya los hubiera declarado culpables.
El clan Sena fue condenado este martes a prisión perpetua por el femicidio de Cecilia Strzyzowski, en una audiencia realizada en los tribunales de Resistencia, provincia de Chaco. La sentencia fue leída por la jueza Dolly Fernández, luego de que un jurado popular ya los hubiera declarado culpables.
Durante la breve audiencia en la que fueron rechazados todos los planteos de nulidad presentados por las defensas llamó la atención la reacción de los condenados. Tanto César Sena como su madre, Marcela Acuña, permanecieron inexpresivos durante toda la lectura del fallo, incluso cuando se confirmó la pena máxima. Emerenciano Sena, en tanto, no apareció en cámara durante la audiencia virtual, por lo que no se pudo observar su reacción.
César Sena fue condenado por el delito de homicidio doblemente agravado, por el vínculo y por mediar violencia de género. Sus padres, Emerenciano Sena y Marcela Acuña, fueron considerados partícipes primarios del femicidio. A lo largo del juicio, la fiscalía y las querellas destacaron el rol fundamental de ambos en el encubrimiento del crimen y en la eliminación de pruebas para asegurar la impunidad.
Las condenas por encubrimiento
El tribunal también resolvió la situación de los imputados por encubrir el asesinato. Gustavo Obregón y Fabiana González fueron hallados culpables de encubrimiento agravado, mientras que Gustavo Melgarejo fue condenado por encubrimiento simple.
Obregón recibió una pena de 5 años y 10 meses de prisión, González fue sentenciada a 5 años de cárcel efectiva y Melgarejo obtuvo una condena de 2 años y 10 meses de prisión en suspenso, con medidas preventivas.
Finalmente, la jueza Dolly Fernández ordenó que, una vez que la sentencia quede firme, los restos de Cecilia sean entregados a su madre, Gloria Strzyzowski, junto con las pertenencias de la joven que habían sido descartadas por el clan Sena tras el femicidio.