Los detalles de la denuncia judicial contra Riquelme
La presentación judicial apunta a supuestos ingresos no declarados, reventa de entradas y manipulación del padrón de socios. La causa quedó en manos de la Justicia y se encuentra en etapa preliminar.
La conducción de Boca Juniors, encabezada por Juan Román Riquelme, quedó en el centro de una investigación judicial tras la presentación de una denuncia penal que señala presuntas irregularidades en la administración del club. El expediente fue radicado en la Justicia federal y por el momento se encuentra en una fase inicial de análisis.
La denuncia fue impulsada por Walter Klix, funcionario del Ministerio de Seguridad y socio de la institución, quien acusó a las autoridades de la entidad de posibles maniobras vinculadas a la gestión de recursos y al manejo del padrón social. Entre los puntos señalados se mencionan supuestas inconsistencias en la declaración de ingresos, irregularidades en la distribución de entradas y eventuales modificaciones en la base de socios con fines electorales.
Según el escrito presentado ante la Justicia, se investiga la existencia de un circuito paralelo de comercialización de tickets y un presunto esquema que habría perjudicado a socios que buscan acceder a los partidos por las vías oficiales. Además, se solicitó que se analice si hubo subdeclaración de ingresos y otras maniobras administrativas que podrían constituir delitos como administración fraudulenta o defraudación.
La presentación judicial también incluye referencias a la posible manipulación en el traspaso de socios adherentes a activos, lo que podría tener impacto en procesos electorales internos del club. El denunciante aseguró contar con material probatorio, entre ellos mensajes, videos y testimonios, que serían aportados durante la investigación.
Por el momento, la causa se encuentra bajo análisis de la Justicia, que deberá determinar si existen elementos suficientes para avanzar con medidas de prueba o eventuales imputaciones. Mientras tanto, el caso suma tensión al clima institucional de Boca Juniors y podría tener repercusiones tanto deportivas como dirigenciales en los próximos meses.