Un interno murió tras una golpiza en la cárcel y 11 penitenciarios irán a juicio
La causa investiga una presunta tortura seguida de muerte que, según la acusación, se produjo mientras el detenido se encontraba bajo custodia estatal.
La Justicia de Córdoba resolvió llevar a juicio oral a 11 integrantes del Servicio Penitenciario provincial acusados por la muerte de un interno ocurrida en 2023 dentro del penal de Bouwer.
La víctima fue identificada como César Darío Moreno, de 50 años, quien había sido detenido en septiembre de ese año tras sufrir una crisis psiquiátrica en la vía pública. El hombre, diagnosticado con trastorno bipolar y sin antecedentes penales, fue alojado en el complejo penitenciario sin recibir la medicación correspondiente, de acuerdo con la investigación.
Según la reconstrucción del fiscal del caso, Moreno protagonizó un incidente con un guardia y luego fue reducido por varios agentes. En ese contexto, habría sido trasladado a un sector del penal sin cámaras de seguridad, donde recibió una brutal golpiza.
La acusación sostiene que el interno fue sometido a sujeciones mecánicas en muñecas, tobillos, pecho y muslos durante más de 48 horas, permaneciendo inmovilizado en condiciones degradantes y con asistencia médica insuficiente.
La autopsia determinó que falleció por un tromboembolismo pulmonar agudo asociado a la inmovilización prolongada y a múltiples traumatismos. Además, el informe forense constató al menos 66 lesiones compatibles con golpes.
De los 11 imputados, nueve serán juzgados por el delito de tortura seguida de muerte, una figura que prevé penas de prisión perpetua en caso de condena.
También se sentarán en el banquillo el jefe del módulo donde se encontraba alojado Moreno, acusado de incumplimiento de deberes de funcionario público, y un enfermero penitenciario por no haber denunciado lo sucedido.
La mayoría de los imputados permanece detenida en el mismo complejo carcelario, mientras que una profesional de la salud señalada en la causa cumple arresto domiciliario.
El expediente sostiene que no se trató de un exceso aislado, sino de un castigo deliberado bajo custodia estatal. Será el tribunal el que determine las responsabilidades en el juicio oral que se realizará en Córdoba.