Declara Albornoz diez años después de matar a su compañero Carrizo
JUICIO El supuesto "juego con armas" definiría el homicidio simple o culposo
Desde las 9 de la mañana, el expolicía, Franco Albornoz develará hoy qué pasó el 3 de febrero del 2016 en la Seccional 2ª, escenario en el que mató con su arma reglamentaria a su compañero, Christian Carrizo.
Más allá de las estrategias de cada parte, del relato de un experto perito de Gendarmería Nacional empezó a tomar fuerza la hipótesis de un juego mutuo con las armas. Así lo habrían señalado varios compañeros de trabajo, quienes declararon tras el fallecimiento de Carrizo.
Sin embargo, la versión en primera persona de Albornoz será bienvenida para las partes, ya que se perfila una batería de preguntas.
Salvo que Albornoz resuelva no responder preguntas, la fiscal, Érika Leguizamón y el querellante, Francisco Palau, tendrían múltiples interrogantes: ¿Albornoz verificó el estado de la pistola, tras el operativo en la calle? ¿Solo él, extrajo el arma, o también Carrizo? ¿Esos hipotéticos juegos eran comunes? ¿Había problemas entre Carrizo con la superioridad?, entre otros.
Vale destacar que la madre de Carrizo declaró en las audiencias que antes de morir, la víctima supo confiarle sospechas sobre anomalías en la comisaría. A criterio de Sandra del Valle Aguilar, Albornoz "cumplió un encargo", en alusión a la muerte de su hijo.
La defensa
También el relato de Albornoz es propicio para la defensa. Aún acusado por "homicidio simple", Francisco Cavalloti y Pedro Orieta defienden la figura del "homicidio culposo".
Por otra parte, en la audiencia de ayer declaró el exjefe de los forenses, Julio Roldán. El profesional habría declarado que la muerte de Carrizo se precipitó a lo sumo en tres minutos, ya que el disparo dio en la aorta y tuvo salida por la espalda. Sugirió que Carrizo se encontraba agachado y que el proyectil tuvo una trayectoria de abajo hacia arriba, sin lograr establecer el escenario, mucho menos las condiciones.