Economía

Gastos hogareños: en enero se comió menos carne, se cortaron salidas y se exprimió la tarjeta

Los datos del primer mes del año muestran que el consumo continúa en una zona de fragilidad". Gabriel Foglia, decano de la Facultad de Negocios (UP).

El Índice de Consumo Privado (ICP-UP) correspondiente a enero confirma que el gasto en los hogares inició 2026 sin un impulso claro, y que, si bien logró estabilizarse tras varios meses de bajas, la persistencia de caídas interanuales en indicadores clave refleja un escenario de mayor cautela.

La Facultad de Negocios de la Universidad de Palermo (UP) presentó una nueva edición del Índice de Consumo Privado (ICP-UP), que en enero registró una leve suba del 0,1% mensual.

Sin embargo, en la comparación interanual, el indicador mostró una caída de 1,5%, la segunda consecutiva, tras la baja observada en diciembre.

El año pasado, el Indicador de Consumo (IC) de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC) registró una suba del 2,5% promedio frente a 2024, aunque diciembre mostró una caída del 1,4% interanual.

Otros estudios indicaron un crecimiento anual del 10,3%, situando el consumo en niveles de 2022/2023.

Sin embargo, aparecieron signos de desaceleración hacia el fin de año y simultáneamente la inflación cortó la inercia al descenso.

En enero último, en términos desestacionalizados, el índice de la UP prácticamente mantuvo su nivel respecto del mes anterior, con lo cual frenó la secuencia de bajas registrada en el último semestre.

Aun así, el arranque de 2026 no mostró señales claras de recuperación del consumo.

Los últimos datos disponibles en consumo masivo reflejaron un escenario dispar.

Las ventas de combustibles mostraron una recuperación hacia el cierre de 2025, con una suba interanual de 3,8% en diciembre.

Sin embargo, el consumo de carne vacuna volvió a caer, con una baja de 6,5% interanual, cerrando el semestre en terreno negativo.

La combinación de estos indicadores sugiere que el gasto en bienes esenciales continúa condicionado por decisiones de ajuste dentro de los hogares.

Por el contrario, mientras las ventas en jugueterías mantuvieron tasas positivas y las de prendas de vestir y calzado mostraron leves subas, tanto en centros de compra como en supermercados, los préstamos ligados al consumo mantuvieron tasas positivas, aunque continuaron mostrando una marcada desaceleración.

Las compras con tarjeta, por ejemplo, crecieron 11,7% interanual en enero, un ritmo significativamente menor al observado hacia fines de 2025, cuando las subas rondaban el 20%.

Otros signos de la retracción se observaron en los bienes durables, como los automóviles y los inmuebles.

El patentamiento de automóviles cayó 4,2% interanual e interrumpió una secuencia de 17 meses consecutivos de crecimiento. A pesar de la baja, los niveles de actividad se mantuvieron por encima de los registros del período 2020-2024.

En contraste, los patentamientos de motos continuaron mostrando dinamismo, con un crecimiento de 15,3% interanual y acumulan cinco meses consecutivos de tasas positivas.

El crédito hipotecario, en tanto, sostuvo su expansión, aunque el mercado inmobiliario mantiene señales de moderación.

En el rubro de recreación y turismo, los indicadores volvieron a mostrar fragilidad. El índice de restaurantes tradicionales de la Ciudad de Buenos Aires registró una caída de 2,3% interanual en diciembre, luego de la mejora puntual observada en noviembre.

Con este nuevo informe, la Universidad de Palermo consolidó al Índice de Consumo Privado como una referencia mensual para anticipar la evolución del gasto de los hogares y aportar una lectura más inmediata del pulso económico.

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