Christine Lagarde lanzó un dardo a Trump y desató repercusiones en Europa
La presidenta del Banco Central Europeo cuestionó la postura del mandatario de Estados Unidos durante un encuentro internacional, asegurando que su actitud reforzó la unidad entre líderes europeos.
En un panel de la Conferencia de Seguridad de Múnich, la francesa Christine Lagarde volvió a poner el foco en las relaciones transatlánticas al referirse de manera picante al impacto del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, sobre la cohesión del continente europeo. Lagarde afirmó que el cambio de enfoque político estadounidense hacia Europa funcionó como "una patada en el culo" que terminó acercando a los responsables políticos del Viejo Continente.
Durante su intervención, la titular del Banco Central Europeo destacó que esta "sacudida" provocada por la actitud de Trump no solo no debilitó a la Unión Europea, sino que reforzó la colaboración entre sus miembros en momentos de desafíos globales. "Eso debe continuar", señaló Lagarde, subrayando que la respuesta conjunta de los líderes es clave para hacer frente a situaciones complejas.
La funcionaria también invocó a figuras históricas como Jean Monnet y Robert Schumann para ilustrar que, en tiempos difíciles, la integración europea se fortalece. En este sentido, defendió la idea de que no todos los países deben avanzar al mismo ritmo en proyectos comunes, siempre que exista voluntad política para mantener la unidad general.
La frase utilizada por Lagarde provocó sensaciones variadas en escenarios diplomáticos, ya que mezcla crítica política con una lectura estratégica del momento actual. Aunque su intención fue resaltar la cohesión europea, la imagen de una Europa "empujada" por decisiones externas a reforzar su unión llamó la atención tanto en aliados como en observadores internacionales.