China deslumbró con robots humanoides que hicieron kung-fu en la gala del Año Nuevo
La demostración fue parte de la mítica Gala de la Fiesta de la Primavera, el tradicional festejo por el inicio del Año del Caballo, y sorprendió a todo el mundo por la perfecta coordinación y sincronización de los autómatas.
China volvió a captar la atención del mundo tecnológico con una puesta en escena inédita: robots humanoides protagonizaron un espectáculo sincronizado de artes marciales y acrobacias en uno de los eventos televisivos más vistos del planeta.
La presentación tuvo lugar durante la tradicional Gala de la Fiesta de la Primavera, conocida como Chunwan, que celebra el Año Nuevo lunar. En esta edición, las máquinas desplazaron a los clásicos fuegos artificiales y ofrecieron un show que fusionó cultura ancestral y desarrollo tecnológico de vanguardia.
Las imágenes, que rápidamente se viralizaron en redes sociales, mostraron a los robots ejecutando rutinas complejas que fueron mucho más allá de simples desplazamientos mecánicos. Empresas como Unitree Robotics exhibieron prototipos capaces de realizar secuencias de kung-fu, taichi y hasta "boxeo borracho", una disciplina especialmente desafiante por sus movimientos fluidos y aparentes desequilibrios, que exigen correcciones posturales en fracciones de segundo.
Los autómatas compartieron escenario con niños y maestros de artes marciales, y también manipularon armas tradicionales como palos, espadas y nunchakus. Las coreografías incluyeron giros, saltos y maniobras inspiradas en el parkour y en combates escénicos, con un alto nivel de coordinación grupal y precisión técnica.
Uno de los aspectos que más sorprendió fue la complejidad del despliegue. No se trató de una simple demostración en laboratorio, sino de una producción pensada para un escenario masivo, con sincronización colectiva y control fino del movimiento en tiempo real.
La Gala de la Fiesta de la Primavera es considerada la mayor vidriera cultural y tecnológica de China. Emitida desde 1983 y reconocida por el Libro Guinness como el programa anual más visto del mundo, representa una plataforma estratégica para exhibir avances industriales y capacidad de innovación.
En este contexto, la participación protagónica de robots humanoides funcionó como una declaración de poderío tecnológico. La exhibición evidenció que la robótica china ya superó los entornos industriales controlados y avanza hacia escenarios dinámicos, con máquinas capaces de mantener el equilibrio en superficies irregulares y ejecutar movimientos físicos de alta exigencia.
El Festival de Primavera, que en 2024 fue incorporado por la UNESCO a la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, volvió así a combinar tradición y modernidad, esta vez con robots que dejaron en claro el salto cualitativo alcanzado por la ingeniería del gigante asiático.