Un proyecto vuelve a unir a Flor Peña y Érica Rivas
La ficción digital pondrá el foco en las versiones más jóvenes de Moni Argento y María Elena Fuseneco.
La química que supieron construir en la TVvuelve a ponerse en marcha, pero en un terreno inesperado. Florencia Peña y Érica Rivas preparan su reencuentro artístico con una propuesta que dialoga con el universo de "Casados con hijos", aunque sin replicarlo. No será una continuación ni un revival: el proyecto apuesta al formato vertical, una narrativa breve y dinámica pensada para el consumo digital, que podría marcar un antes y un después en la comedia local.
La iniciativa, impulsada por Telefé, se inscribe dentro de una nueva estrategia de producción de "microdramas", piezas ágiles diseñadas para verse en el celular y adaptadas a los hábitos de las audiencias actuales. En ese contexto, la dupla que encarnó a Moni Argento y María Elena Fuseneco vuelve a encontrarse con una historia centrada en ellas.
El foco estaría puesto en una etapa previa a sus matrimonios con Pepe y Dardo. Es decir, una mirada hacia el pasado de estos personajes icónicos, antes de que se consolidaran las dos familias más disfuncionales y queridas de la televisión argentina. ¿Cómo era la vida de Moni antes del shopping y las tarjetas? ¿Qué sueños tenía María Elena antes de convertir cada conversación en un monólogo inolvidable?
La vuelta no es menor si se tiene en cuenta el antecedente más reciente. En 2023, la obra teatral de "Casados con hijos" llenó el Teatro Gran Rex durante semanas, pero lo hizo sin Rivas, cuya ausencia generó debate entre los fanáticos. Ahora, el reencuentro sugiere una etapa superadora, donde ambas retoman personajes que sienten propios y que forman parte de su identidad artística.
Peña había adelantado en distintas entrevistas que su prioridad era "volver a hacer reír", convencida de que el humor es una herramienta necesaria en tiempos complejos. Este nuevo desafío parece alinearse con esa intención: una comedia con sello femenino, construida desde la complicidad y la experiencia compartida.
El formato vertical no solo modifica la duración y la estética, sino también la forma de contar. Planos cerrados, escenas breves y diálogos punzantes podrían potenciar la esencia de estos personajes, cuya fuerza siempre estuvo en la palabra.