Pablo Laurta, complicado: detenido por el doble femicidio en Córdoba, fue acusado de abuso sexual infantil
Peritos detectaron las imágenes mientras investigaban el doble femicidio. Además, se le atribuye el asesinato de un remisero en Entre Ríos.
La compleja situación procesal de Pablo Laurta, el ciudadano uruguayo sindicado como autor de una masacre, sumó este miércoles otro capítulo sombrío.
Mientras espera el juicio por los crímenes de su ex pareja Luna Giardina, su ex suegra Mariel Zamudio y el remisero Martín Palacio, la Justicia de Córdoba dictó una nueva imputación en su contra por la tenencia de material de abuso sexual infantil.
La imputación se conoció mientras Laurta permanece detenido y afronta otras causas penales de extrema gravedad en distintas jurisdicciones. El Ministerio Público Fiscal de Córdoba confirmó que la investigación continúa en curso.
Los asesinatos atribuidos a Pablo Laurta
Laurta, de nacionalidad uruguaya, será llevado a juicio en Córdoba por el doble femicidio de su expareja, Luna Giardina (26), y de la madre de ella, Mariel Zamudio (54).
En paralelo, está procesado en Concordia por el crimen del remisero Martín Palacio, quien lo habría trasladado desde Buenos Aires hacia Córdoba el 8 de octubre del año pasado.
Según la investigación, Palacio informó a su familia que realizaría un "traslado ejecutivo" y luego se perdió todo contacto. Su Toyota Corolla fue hallado incendiado en un descampado del barrio Villa Retiro, en la capital cordobesa.
La hipótesis judicial sostiene que Laurta fue el último pasajero y que lo asesinó de un disparo en la cabeza antes de descartar el cuerpo en distintos puntos de la provincia.
Días atrás, el acusado fue trasladado a Concordia bajo un fuerte operativo de seguridad. La jueza interviniente resolvió prorrogar por 90 días la prisión preventiva, al considerar que restan producir pruebas y que la pesquisa sigue abierta. Actualmente permanece alojado en la Unidad Penal 3.
Tras los crímenes en Córdoba, Laurta escapó con el hijo que tenía con Giardina y fue detenido el 12 de octubre en un hotel de Gualeguaychú.
La joven había denunciado en reiteradas oportunidades a su expareja por violencia de género y amenazas. Contaba con una orden de restricción y un botón antipánico, medidas que no lograron impedir el desenlace fatal.