Paro general: la CGT habló de un acatamiento del 90% y redobló la presión contra la reforma
En una conferencia de prensa, los líderes cegetistas criticaron al Gobierno y a los gobernadores por el apoyo al proyecto oficial e insistieron en que "no retrocederán ni entregar los derechos ni las conquistas".
En una conferencia de prensa realizada en la sede de Azopardo 802, la conducción de la central obrera calificó la huelga de 24 horas como "contundente" en todo el país y sostuvo que la reforma laboral implica un retroceso "de 100 años en materia de derechos colectivos". Además, interpretó la medida como "un mensaje claro de la sociedad, cansada de una política que genera pobreza".
Los únicos oradores fueron los cotitulares de la CGT, Octavio Argüello (Camioneros), Jorge Sola (seguros) y Cristian Jerónimo (empleados del vidrio), quienes agradecieron el respaldo de los trabajadores y cuestionaron con dureza no solo al gobierno de Javier Milei, sino también a los gobernadores y legisladores que acompañaron el proyecto oficial.
El tono más firme lo marcó Jerónimo, al señalar que el movimiento obrero no se detendrá "hasta que cambie el rumbo político y económico del país". "Nuestra historia no nos permite entregarnos ni cerrar las puertas de las organizaciones sindicales", afirmó.
También apuntó contra mandatarios provinciales y parlamentarios que respaldaron la reforma, a quienes acusó de ser "cómplices" de una iniciativa que, según sostuvo, perjudicará al mundo del trabajo. "Que primero revisen cómo están sus provincias antes de responsabilizar a los trabajadores", lanzó.
Jerónimo remarcó que "es momento de exponer a quienes llegan a cargos de relevancia y, cuando deben defender los intereses del pueblo, le dan la espalda". En esa línea, sostuvo que el peronismo construirá una alternativa política y que el movimiento obrero tendrá un rol central en ese proceso. "Vamos a trabajar para un país que vuelva a dar oportunidades a los 47 millones de argentinos", expresó.
Por su parte, Sola destacó que la medida de fuerza registró "un enorme nivel de adhesión" en todo el territorio y consideró que los diputados que deben votar la reforma laboral "deberían reflexionar sobre a quiénes representan".
Además, recordó que durante la actual gestión la CGT realizó "12 movilizaciones y 4 paros", y aseguró que la central actuó con responsabilidad frente a la falta de diálogo. Según enumeró, los reclamos apuntan a la pérdida de empleos, la caída del poder adquisitivo, el deterioro de las prestaciones de salud y la "ruptura del tejido social y productivo" del país.