Requirieron hasta 20 años de prisión para Albornoz y su defensa abogó por una "pena cumplida"
Fiscalía y querella, condena por "homicidio simple". Defensa, por la mínima de un "homicidio culposo". SECCIONAL 2ª Disparo y muerte de Christian Carrizo, en febrero del 2016
El querellante, Francisco Palau, instó ayer al tribunal condenar a 20 años de prisión al expolicía Franco Albornoz, 8 más que el pedido de la Fiscalía, por el "homicidio simple" de Christian Carrizo, al que juzgó "... un hecho netamente criminal".
En la penúltima jornada del juicio, Palau sostuvo que la conducta de Franco Albornoz "no puede ser reducida a un homicidio culposo, ya que no se trató de un descuido ni de un error dentro de una actividad lícita. Sino de una acción plenamente controlada. El imputado ingresó a la comisaría (2ª) con el arma montada, con cartucho en recámara. Apuntó al pecho de Christian Carrizo y accionó el disparador, provocando una lesión letal en la arteria aorta", subrayó.
Profundizó Palau: "Albornoz tuvo dominio técnico antes, durante y después del disparo. Tras efectuarlo, realizó una maniobra de comprobación del arma, expulsó el cartucho que se encontraba en recámara, extrajo el cargador y lo guardó en el bolsillo de su pantalón, dejando el arma en el lugar. Ello contradice la versión defensiva y demuestra control consciente de la situación y descarta toda hipótesis de accidente o pérdida de dominio. No hubo un disparo involuntario, sino una acción dominada y ejecutada con conocimiento", juzgó el querellante.
También destacó Palau la alta formación del imputado como funcionario policial. Según la querella, "un efectivo entrenado sabe que retirar el cargador no vacía la recámara, que un arma montada queda lista para disparo inmediato y que jamás debe apuntarse a zona vital sin una amenaza real. Ese estándar técnico, lejos de atenuar su responsabilidad, la agrava", interpretó.
La calificación, el gran enigma
Más adelante, explicó que la pregunta correcta no es si Albornoz tenía intención directa de matar ni si existía o no una amistad previa -"circunstancia que además no fue acreditada"-, sino si, "al representarse la posibilidad concreta de causar la muerte al apuntar al pecho y accionar el arma, hizo algo para evitar el resultado. No hubo maniobra de evitación. Por eso el caso encuadra, como mínimo, en un homicidio doloso con dolo eventual".
Respecto del arrepentimiento posterior o del estado emocional de Albornoz tras el hecho, Palau afirmó que nada de eso modifica la naturaleza de la conducta desplegada.
El querellante advirtió que una eventual condena por homicidio culposo enviaría un mensaje adverso a la sociedad y a la propia fuerza policial. "Implicaría considerar como mera imprudencia lo que fue", en palabras de la acusación, "un acto netamente criminal dentro de una comisaría con un arma reglamentaria".
Fiscalía, en la misma sintonía
Antes, los fiscales Mauricio Abramczuk y Álvaro Cantos pidieron 12 años de prisión. Descartaron que se haya tratado de una muerte accidental. Detallaron que en todo momento el imputado tuvo dominio de la situación. "Nuestra teoría es que Carrizo se encontraba en la cocina. Albornoz afuera. Tenía su arma con balas en la recámara y el cañón hacia atrás. Sujetó con la mano derecha, acompañándose con la izquierda. Después del disparo, verificó el arma, extrajo la munición completa y cargador...", destacó Abramczuk.
Abramczuk desmenuzó la cronología del antes, durante y después de la bala mortal. Cantos abogó por la pena y enfatizó que se trató "de un homicidio doloso".
"Homicidio culposo" y que siga libre, o con domiciliaria
Carrizo dejó de existir la mañana del 3 de febrero de 2016 en la Seccional Segunda. En su alegato, la defensa, a cargo de Pedro Orieta y Francisco Cavallotti bregó por una condena "... pero la mínima por homicidio culposo", cercano a un año de prisión.
A criterio de Cavallotti, se trató de una muerte jamás buscada, por entender que Albornoz previamente fue a un operativo y olvidó luego vigilar por la seguridad de su arma reglamentaria.
En su alegato, el letrado instó al alto cuerpo a dar "por cumplida la pena, ya que Albornoz estuvo detenido 2 años y meses", con lo cual asume que la misma ya estaría cumplida.
Por su parte, Orieta también se alineó en el mismo criterio que Cavallotti, pero destacó que ante el peor escenario, hipotético, Albornoz no sufra la pérdida de su libertad. Es decir, bregó por prisión domiciliaria.
Como sea, el tribunal pasó a deliberar. Y la decisión final será ventilada quizá dentro de diez días, como mínimo, enfatizaron los voceros.