Un año de prisión preventiva para dos funcionarios policiales por "peculado" en Ciberseguridad
La medida recayó en Ezequiel Guzmán y Nahuel Flekenstein Díaz. La magistrada desestimó domiciliaria para el primero.
La jueza de Control y Garantías, María del Huerto Bravo Suárez, dictó ayer prisión preventiva por el plazo de un año a los funcionarios policiales, Ezequiel Guzmán y Nahuel Flekenstein Díaz, imputados por presunto "peculado, violación de los deberes de funcionario público y falsificación de instrumento público".
Los dos policías trabajaban en el Departamento Ciberseguridad y según la Fiscalía, habrían efectuado ventas de celulares de alta gama, hecho que desencadenó allanamientos, secuestros y ambas detenciones.
Tras caer presos, Flekenstein Díaz reveló que él denunció las operatorias y que su pecado fue digitalizar un expediente (Cuellar), basado en el recupero de un celular a cuya propietaria legítima, Guzmán se negaba reintegrar.
Según el proceso, Guzmán y su esposa vendieron numerosos celulares y los pagos ha sido efectivizados a la cuenta de la mujer en Tarjeta Naranja X. Del voluminoso caudal de información, trascendió que Guzmán copaba los secuestros de celulares, en especial los de alta gama.
Antes de la debacle, varios funcionarios advirtieron que algo no funcionaba bien en Ciberseguridad. Sin embargo, la usina de rumores quedó solo en eso: en comentarios de que funcionaba una venta paralela de celulares, en especial no requeridos por los fiscales.
Estallado el escándalo, la Fiscalía informó en audiencia que las maniobras constaban en "puntear" las autoridades de los fiscales, y hasta en falsificar algunas firmas. Subyace una nebulosa y 10 celulares que no aparecen, lo cual ensombrece el panorama para Guzmán, ex Nº 2 en Ciberseguridad.
No a todos
Así, después de merituarlo todo, la magistrada rechazó ayer todos los planteos de la defensa. En especial, el arresto domiciliario a favor de Guzmán, con una hija discapacitada. También, rechazó los pedidos de la defensa de Flekenstein Díaz, a cargo de Marcelo Castillo Gioya y Eduardo Chávez. Mientras, la Fiscalía ganó tiempo para rastrear las ventas de los aparatos, basándose en los IMEI y las billeteras virtuales, con los pagos y los cobros.