Eugenia Ruiz: de finalista a analista implacable en la nueva edición "GH"
Tras conquistar al público y meterse entre los cuatro mejores de la última edición, la médica y actriz santiagueña asume ahora el desafío de analizar "GH: Generación Dorada", desde el panel de debate.
Con la misma frontalidad con la que jugó dentro de la casa, Eugenia Ruiz vuelve al universo de Gran Hermano, pero esta vez desde la vereda del análisis. La médica y actriz santiagueña que se metió entre los cuatro mejores de la última edición, gracias al respaldo del público, ahora ocupará una silla en el panel de "Gran Hermano. Generación Dorada", la nueva apuesta de Gran Hermano que conducirá nuevamente Santiago del Moro, por Telefé, desde mañana.
Responsabilidad, desafío y cero indulgencia. Así define "Euge" esta etapa. En diálogo con EL LIBERAL, reflexiona sobre sus errores, el tipo de jugador que la seduce y los perfiles que según su mirada el público suele premiar.
Después de haber llegado al cuarto lugar en la edición anterior, ¿qué significa volver a GH como analista?
Significa una gran responsabilidad por la confianza que han tenido en mí Santi del Moro y Telefé al darme esta oportunidad enorme. Yo soy fanática del formato desde el primer GH, el de Tamara (Paganini) y Gastón (Trezeguet), pero estaba acostumbrada a opinar desde la comodidad de mi casa. Esto es totalmente distinto. los tiempos televisivos, el panel, compartir con gente que ya tiene experiencia y tiene todo aceitado. Es responsabilidad y es desafío.
¿Vives este regreso como una revancha?
Revancha, para nada. Estoy más que conforme con mi paso por la casa. Haber llegado a cuarta finalista no me lo imaginé ni en mi sueño más osado. Si tengo que elegir una palabra es evolución, transformación, cambio, adaptación. Y sobre todo eso último, espero adaptarme bien a esta nueva fauna del panelismo.
¿Qué puedes aportar desde tu experiencia como jugadora?
Los que estuvimos aislados tanto tiempo, lejos de los afectos, observados 24 horas, conviviendo con desconocidos, adaptándonos a situaciones de las más variadas, podemos aportar empatía. Eso no significa que me vaya a convertir en una panelista indulgente. Soy muy exigente, durísima. Lo fui dentro de la casa y lo soy afuera. Pero entiendo cosas que desde un panel sin haber vivido la experiencia, no se perciben.
¿Cómo imaginas esta temporada?
Yo quiero que sea polémica. Estar ahí con la palangana de pochoclos. Gran Hermano se caracteriza por el variopinto de perfiles y ahora que van a mezclar famosos con anónimos, los egos, las reglas nuevas, la "placa planta" que no es lo mismo que la placa positiva hay un montón de condimentos que lo pueden hacer explosivo. ¡Ojalá sea así!.
Los perfiles que le gustan y los que ganan
Eugenia Ruiz no esquiva la pregunta sobre qué tipo de participante la seduce.
"A mí me gustan los perfiles que se destacan por lo bueno, carismáticos, inteligentes, graciosos, talentosos. Para mí, una participante que reunía todo eso era Julieta Poggio. Nadie puede discutir que es talentosa, carismática y buena persona. También me divierte ver a los malos, a los que 'no valen ni aca', ¡obviamente es un show!, pero me gustan los buenos de verdad, no los que se hacen los buenitos", remarca.
Sin embargo, reconoce que el público suele inclinarse por otro tipo de jugador.
"Si miramos los últimos tres ganadores, Marcos Ginocchio, Bautista Mascia y Santiago "Tato" Algorta , son más bien estrategas silenciosos. Me gustaban, pero no son los que más me divierten", advierte.
Y se anima a marcar una postura firme.
"Mis favoritas históricas fueron Juli Poggio, Silvina Luna y Tamara Paganini. Para mí, ellas tres tendrían que haber ganado sus ediciones. Pero el público es el que elige. A mí me gustan esos perfiles, de gente que es auténtica, que me hace reír , que yo prendo la tele para verla con qué van a salir. Vamos a ver qué elige esta vez el público", señala.
Los errores que no se deben cometer en GH
¿Qué no deberían hacer los nuevos jugadores?
Irse a los extremos. Si levantas mucho el perfil y no gustas, "placa" y afuera. Y el otro extremo, el plantismo, el calladito, tampoco gusta. Es muy difícil regular y buscar el equilibrio, saber cuándo sacar la cabeza y cuándo meterla, yo nunca lo he sabido hacer (risas), la verdad. Yo no soy ejemplo de nada porque soy muy emocional. Aunque, bastante bien me ha ido.
¿Qué termina premiando la gente?
La historia personal, en particular, a mí no me importa nada. Puede conmover en la presentación; pero los "pingos" se ven en la cancha. Si no acompañas la historia con juego copado, no sirve. Para mí no hay como la transparencia.
En ese punto, menciona a Cristian U.: "Tenía un juego fuerte y a mí nunca me ha gustado. Lo respeto, le mando un besote, pero Cristian U. nunca fue mi favorito. Además, salió y volvió a entrar así cualquiera gana (risas). Pero, el público es el que elige", dice.