Atención padres: crecen las asistencias de urgencia por lesiones en accidentes doméstico
"Los accidentes domésticos son una de las principales causas de lesiones graves y muerte en la infancia", advirtió el Dr. Muratore.
Niños con lesiones en diversas partes del cuerpo, a causa de los más variados accidentes domésticos, llegan a diario a los consultorios. Aunque por fortuna, la mayoría no revisten gravedad, todos los casos deben ser tratados debido a las secuelas que pueden dejar a corto o largo plazo. Igualmente, en ocasiones, los descuidos pueden generar la muerte de los niños, generalmente con accidentes que tienen que ver con la electrocución, quemadura y siniestros viales, por lo que imploran a los adultos, acentuar el cuidado de los menores de edad.
En diálogo con EL LIBERAL, el Dr. Ángel Muratore, médico pediatra, docente de la Facultad de Ciencias Médicas habló sobre esta problemática o ofreció recomendaciones a los adultos, a fin de disminuir los casos.
"Los accidentes domésticos siguen siendo una de las principales causas de lesiones graves y muerte en la infancia. En los últimos días conocimos casos muy dolorosos: una nena que murió electrocutada y otra que perdió la vida en una pileta. Son situaciones que nos atraviesan y nos recuerdan que el hogar, aunque lo sintamos seguro, también puede ser un lugar de riesgo", advirtió.
Es sabido que los chicos no tienen conciencia del peligro, y en ocasiones, es un tema de preocupación para los padres. Sobre este punto, Muratore indicó: "Son curiosos, exploran, imitan, tocan todo. No lo hacen por desobediencia, lo hacen porque están creciendo. La prevención depende del adulto".
Y sentenció: "La prevención no es exageración, es responsabilidad. Muchas tragedias ocurren en segundos y en entornos cotidianos. Revisar nuestra casa con "ojos de niño" puede ayudarnos a detectar peligros que pasamos por alto. Cuidar es anticiparse. Hablar del tema también salva vidas".
Prevención
El riesgo está a cada paso. Por ello, el Dr. Muratore detalla: "Existe el riesgo eléctrico, para lo cual hay que colocar tapas de seguridad en todos los enchufes; revisar instalaciones viejas o cables pelados; evitar alargues y zapatillas sobrecargadas; no usar electrodomésticos cerca del agua; desenchufar aparatos cuando no se usan; e instalar disyuntor diferencial en el hogar".
Para prevenir ahogamientos sugiere una "supervisión permanente en piletas, aunque no tengan profundidad; no confiar solo en flotadores; colocar cercos de seguridad; vaciar baldes, bañeras inflables y recipientes con agua después de usarlos; y nunca dejar solos a los niños en el baño".
Para evitar intoxicaciones: guardar productos de limpieza en su envase original y bajo llave; no mezclar químicos; mantener medicamentos fuera del alcance; y no referirse a remedios como "caramelos".