Una mujer fue acuchillada por su expareja cuando intentaba abandonar su hogar
La victima intentó subir a un remís para viajar hacia la casa de su madre, en Añatuya, con intenciones de refugiarse cansada de tantos maltratos.
Un grave hecho de violencia de género se registró en las últimas horas en la localidad de Icaño, departamento Avellaneda, donde una mujer de 47 años resultó herida tras ser atacada con un cuchillo por su expareja en inmediaciones de su domicilio. El agresor se dio a la fuga por una zona montuosa, según pudo saber EL LIBERAL.
El episodio se conoció luego de que personal policial recibiera un aviso alertando sobre la presencia de una mujer lesionada con un arma blanca en el barrio San Carlos. De inmediato, los efectivos se dirigieron al lugar indicado, donde constataron la veracidad de la información y procedieron a ayudar a la víctima, quien presentaba una herida cortante en la zona torácica.
La mujer fue identificada como Gladis Magalí Ibarra, de 47 años, ama de casa, domiciliada en esa localidad. Según relató a los uniformados, el ataque se produjo cuando se disponía a retirarse de su vivienda con destino a la ciudad de Añatuya, donde reside su madre. De acuerdo con su testimonio, había tomado la decisión de marcharse debido a los problemas personales y conflictos que venía manteniendo con su expareja.
Siempre conforme a su declaración, en momentos en que se dirigía hacia un remís que la aguardaba para trasladarla, fue interceptada por el ciudadano Mario Teodoro Acosta, su exconcubino. En esas circunstancias, el hombre comenzó a agredirla físicamente, propinándole un golpe de puño en uno de sus brazos. El ataque fue feroz y la mujer, herida, intentó defenderse. Acto seguido, habría extraído de entre sus prendas un cuchillo tipo carnicero, con el cual le produjo un corte a la altura del tórax lateral izquierdo. Tras perpetrar la agresión, el sujeto emprendió la huida, internándose en una zona montuosa cercana al barrio, antes de que arribara el personal policial.
Causa
La causa fue caratulada provisoriamente como lesiones calificadas en un contexto de violencia de género. Las autoridades no descartan que pudieran incorporarse nuevas imputaciones a medida que avance la investigación y se recaben mayores elementos probatorios.
El caso generó preocupación entre vecinos del barrio, quienes manifestaron su alarma por la gravedad del episodio y señalaron que no sería la primera vez que se registraban conflictos entre la pareja.