Economía

La tensión entre EE.UU. e Irán impacta el mercad. petrolero y presiona en precios de combustibles

El analista explicó que "obviamente si los precios suben, Argentina tiene un mercado internacionalizado y va a haber presión para que los precios de los combustibles domésticos también suban".

La escalada del conflicto entre Estados Unidos e Irán volvió a sacudir al mercado energético internacional y encendió alertas sobre una posible suba en los precios del petróleo y los combustibles. Según explicó a EL LIBERAL el analista energético y ex secretario de Energía, Daniel Montamat, el impacto final dependerá principalmente de cuánto se prolongue y se expanda la crisis en Medio Oriente.

En medio de la tensión geopolítica, las primeras estimaciones del mercado ya ubican el precio del crudo Brent crude oil en torno a los 90 dólares por barril. Si ese valor se mantuviera durante todo un año, Argentina podría registrar un ingreso adicional por exportaciones energéticas de entre 3.200 y 4.000 millones de dólares.

Sin embargo, Montamat advirtió que estos cálculos deben tomarse con cautela. "La suba actual responde a una razón geopolítica. Si se observan los fundamentos del mercado —oferta, demanda e inventarios— el sistema petrolero mundial estaba entrando en una etapa de sobreoferta, y los mercados de futuro preveían una tendencia a la baja antes del conflicto", explicó.

Uno de los puntos críticos que sigue de cerca la industria energética internacional es el estratégico Estrecho de Ormuz, una vía marítima clave por donde circula aproximadamente el 20% del comercio mundial de petróleo.

Por ese corredor marítimo transitan cerca de 20 millones de barriles diarios, dentro de un mercado global que produce y consume entre 100 y 105 millones de barriles por día. Además, por la misma ruta pasa alrededor del 25% del comercio mundial de gas natural licuado (GNL), gran parte con destino a Asia.

En ese contexto, Montamat subrayó que potencias como China tienen un fuerte interés en garantizar que el tránsito por el estrecho no se vea afectado, ya que una interrupción podría provocar un fuerte salto en los precios internacionales de la energía.

El analista señaló que, en un escenario extremo, Irán podría intentar obstaculizar la navegación en ese paso estratégico para presionar al mercado. "Una intervención desesperada podría buscar influir en los precios globales. Por eso se habla de ataques a la infraestructura naval iraní y de la destrucción de embarcaciones, vinculadas justamente a la logística del estrecho", explicó.

En términos económicos, si el precio del petróleo se mantuviera elevado, el impacto para Argentina podría ser significativo. El país exporta actualmente alrededor de 300.000 barriles diarios, por lo que un aumento de 30 dólares por barril implicaría ingresos adicionales cercanos a 3.000 millones de dólares anuales, siempre que el nivel de precios se sostenga.

No obstante, Montamat remarcó que el escenario puede revertirse rápidamente. Si la tensión militar disminuye o se produce una resolución política del conflicto, el precio del petróleo podría volver a bajar con la misma velocidad con la que subió.

"El aumento actual es puramente geopolítico. Si el conflicto se descomprime, los precios internacionales volverán a reflejar los fundamentos del mercado", sostuvo.

El efecto en el plano local

En el plano local, la suba del petróleo internacional podría trasladarse parcialmente al surtidor. Argentina tiene un mercado de combustibles cada vez más alineado con los valores internacionales, por lo que un incremento del crudo genera presión alcista sobre la nafta y el gasoil.

"Si el conflicto baja su intensidad, se resuelve con un cambio de régimen más o menos rápido, así como el petróleo subió por la cuestión geopolítica va a bajar, así que hay que tener cuidado con los cálculos anualizados tomando el precio de referencia de esta crisis bélica", indicó el analista.

Agregó que "obviamente si los precios suben, Argentina tiene un mercado internacionalizado y va a haber presión para que los precios de los combustibles domésticos también suban, ahí lo que tiene como mecanismo de atenuación el gobierno de estas subas es el componente impositivo en los precios".

Amplió en este sentido que frente a ese escenario, el Gobierno dispone de un mecanismo para amortiguar las subas: el componente impositivo dentro del precio final de los combustibles, que tiene un monto fijo y se actualiza de manera trimestral.

Por ahora, el mercado energético sigue con atención la evolución del conflicto. La duración de la crisis y la estabilidad del transporte marítimo en el Golfo Pérsico serán factores clave para determinar si el actual salto en los precios del petróleo se convierte en una tendencia duradera o en un episodio transitorio del mercado global.

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