Unión Santiago apuesta fuerte a sus formativas con Semillero de Campeones
Se trata de un proyecto integral que combina deporte, educación, salud y contención social para más de 70 jóvenes. UNIÓN SANTIAGO
El Club Unión Santiago transita una etapa de reconstrucción con un eje claro: las divisiones inferiores. Bajo el impulso del presidente Gerardo Montenegro, la institución lanzó y consolidó el programa "Semillero de Campeones", una propuesta integral que busca formar futbolistas, pero sobre todo personas.
"El futuro de Unión Santiago está en sus formativas", afirma Montenegro, convencido de que el crecimiento deportivo debe sostenerse en una base sólida. En un estadio que volvió a llenarse de familias, exdirigentes e hinchas históricos, el titular del club habla de trabajo a largo plazo, planificación y sentido de pertenencia.
El proyecto no se limita al entrenamiento en el campo de juego. "Queremos buenos jugadores, pero sobre todo chicos preparados para la vida. El fútbol no puede ir separado de la educación", remarca el dirigente. En ese sentido, la institución firmó un convenio con el Colegio Monseñor Jorge Gottau, que garantiza seguimiento escolar y acompañamiento académico.
El programa se desarrolla en el complejo polideportivo de UPCN, donde los 75 jóvenes que integran el Semillero cumplen una rutina de formación de 12 horas diarias. La jornada comienza a las 7 con el desayuno y continúa con el ingreso al establecimiento educativo a las 7.45. Las clases se extienden hasta las 12.45, bajo un esquema de control y acompañamiento constante.
A las 13 comparten el almuerzo comunitario, diseñado por una nutricionista que supervisa cada menú de acuerdo con las necesidades de crecimiento y rendimiento de los adolescentes. Luego disponen de un espacio de descanso y recreación antes de iniciar el bloque de entrenamiento intensivo.
Entre las 15.30 y las 17.30 se alternan trabajos técnicos, físicos, tareas aeróbicas y sesiones de gimnasio. La jornada concluye con la merienda y el regreso a sus hogares a las 19, completando un esquema integral que apunta al desarrollo físico, intelectual y emocional.
"Nada queda librado al azar. Hay controles médicos semanales, protocolos de atención inmediata ante cualquier eventualidad y un acompañamiento psicológico permanente. Buscamos que el chico crezca en un ambiente profesional. Si un alumno tiene una dificultad en el colegio o una necesidad nutricional específica, todo el equipo lo sabe y actúa en consecuencia. Esa es la diferencia", enfatiza el presidente.
Los resultados comienzan a verse también en la Primera División, que inició la pretemporada con doce futbolistas surgidos de las propias inferiores. Además, la institución confirmó que en 2026 volverá a competir en el torneo regional de juveniles, considerado clave para medir el crecimiento deportivo.
En paralelo, el club avanza con mejoras en infraestructura: trabajos en el campo de juego, reacondicionamiento de vestuarios y tribunas, sumados a la nueva iluminación instalada el año pasado. "Lo estamos haciendo a pulmón, con el apoyo de socios, hinchas y el acompañamiento del gobierno provincial", destaca Montenegro.
Montenegro evita prometer éxitos rápidos, pero subraya un dato que considera fundamental: el regreso del barrio al club. "Unión Santiago es la casa de ellos. Si logramos que los chicos se sientan contenidos y orgullosos de esta camiseta, el resto llegará por añadidura", concluye.
Los ítems clave del proyecto integral
El programa "Semillero de Campeones" involucra actualmente a 75 jóvenes y sumó 25 nuevos integrantes este año. La jornada comienza a las 7 con desayuno y continúa con clases hasta las 12.45. A las 13 comparten el almuerzo, supervisado por una nutricionista. Luego disponen de un espacio de descanso antes del entrenamiento. De 15.30 a 17.30 realizan trabajos técnicos, físicos y sesiones de gimnasio. A las 18 se sirve la merienda y a las 19 regresan a sus hogares. Se realizan controles médicos semanales. El programa cuenta con atención psicológica permanente. Existe interacción constante entre docentes, médicos y entrenadores.
Salud y nutrición: nada queda al azar, las comidas son estrictamente autorizadas y controladas por una nutricionista, quien diseña dietas personalizadas según las necesidades de cada adolescente.
Controles médicos: se realizan de forma semanal para monitorear el crecimiento y rendimiento.
Atención especializada: ante cualquier eventualidad sanitaria, el programa cuenta con protocolos de atención inmediata.
Apoyo psicológico: un pilar fundamental para acompañar a los chicos en las presiones propias de la edad y el deporte competitivo.
Interacción profesional: El éxito del Semillero radica en la comunicación constante. Existe una estrecha interacción entre médicos, docentes, profesores de educación física, técnicos, psicólogos y la nutricionista. Este equipo multidisciplinario se reúne periódicamente, y las autoridades del club reciben informes escolares constantes para asegurar que el rendimiento deportivo nunca opaque el éxito académico.
"El objetivo es que el chico crezca en un ambiente profesional. Si un alumno tiene una dificultad en el colegio o una necesidad nutricional, todo el equipo lo sabe y actúa en consecuencia", explican desde la coordinación.
Con 25 nuevos integrantes este año, el Semillero de Campeones de Unión Santiago demuestra que el deporte es la mejor herramienta de transformación social cuando se trabaja con planificación y compromiso humano.