Brasil completa la ratificación del acuerdo comercial entre la Unión Europea y el Mercosur
El Senado brasileño dio luz verde al tratado que promete integrar dos grandes mercados globales; Paraguay aún debe dar el último paso en su Congreso para sellar el pacto regional.
El Congreso de Brasil culminó este miércoles el proceso legislativo para validar el tratado de libre comercio entre el bloque sudamericano del Mercosur y la Unión Europea (UE), tras la aprobación unánime del Senado en una sesión clave. Con este visto bueno, el acuerdo avanza hacia su concreción definitiva, aunque falta que la Cámara de Diputados de Paraguay ratifique el texto para completar la cadena de aprobaciones en los cuatro países fundadores del bloque regional.
La normativa, fruto de más de 25 años de negociaciones entre los países del Mercosur Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay y los 27 estados de la UE, contempla una eliminación progresiva de aranceles sobre la gran mayoría de bienes comerciados entre ambas regiones, creando un mercado integrado con cerca de 700 millones de consumidores.
En Brasilia, los senadores respaldaron ampliamente el tratado luego de que la Cámara de Diputados hubiera dado su aval días antes. Este paso en el Legislativo brasileño fue acompañado por fuertes apoyos de diversos sectores políticos que ponen el foco en la apertura de oportunidades para exportadores locales y en el fortalecimiento de vínculos económicos con Europa.
Tanto en Argentina como en Uruguay, los parlamentos también completaron la ratificación en semanas recientes, consolidando una tendencia regional que ahora deja a Paraguay como el único país del Mercosur pendiente de ratificar la iniciativa en su Cámara Baja.
Desde la Unión Europea, las autoridades han señalado que podrían aplicar el acuerdo de forma provisoria una vez notificado formalmente, aunque aún resta que el Parlamento Europeo defina su postura final y resuelva cuestiones legales internas antes de su aprobación completa.
El pacto suscita expectativas y debates: mientras los gobiernos destacan sus posibilidades económicas y el potencial de atraer inversiones, algunos sectores productivos han expresado inquietudes sobre la competencia que podría generarse con productos importados.