Sacerdote santiagueño en Beirut relata los horrores de la guerra y apunta contra Israel: "Quiere tomar el sur del Líbano"
Nació en Santiago. Desde hace 18 años cumple su misión evangelizadora en la ciudad brasileña de Goiânia. La nueva conflagración lo agarró cuando viajó a Beirut para rendir una Maestría. Sus reflexiones.
El Líbano se desangra una vez más como consecuencia de una guerra que parece no tener fin. Rafael Makhoul, sacerdote ortodoxo oriundo de Santiago del Estero, reflexionó acerca de las devastadoras consecuencia de esta nueva conflagración ante los ataques de Israel al sur de Líbano.
Makhoul, quien llegó a Beirut el pasado 5 de marzo para rendir una Maestría, desempeña su labor sacerdotal en la ciudad brasileña de Goiânia. Mientras busca la forma de retornar a Brasil, el párroco ortodoxo fue contundente en su entrevista con EL LIBERAL, en su mensaje.
- ¿Cómo vive la situación por la que atraviesa Líbano a raíz de la guerra?
"Es muy dura, primeramente por la inseguridad que se vive, pero más por sobre todas las cosas, ver, sufrir a las personas. Una persona dura años y años y una vida a veces para construir una casa, y de repente están destruyendo todo. Si ven los suburbios de Beirut, del lado sur, prácticamente el barrio está destruido, las familias saliendo con la ropa puesta, todo lo que construyeron con años se destruye en un minuto, y además las personas tienen que salir con la ropa puesta. Los que tienen un poquito de dinero van a lugares donde pueden alquilar un departamentito o un hotel. Los que no tienen dinero tienen que ir simplemente a refugios como campos de estadio de fútbol o simplemente a veces también escuelas que dependen del gobierno, provinciales, en cada municipio. La situación está muy muy difícil en el Líbano. Las consecuencias de la guerra son inclusive a veces hasta psicológicas, porque cuando los drones, por ejemplo, permanentemente están dando vueltas. Hay muchos muertos, heridos, destrucción y mucha indignidad, se mata la dignidad humana".
-¿Por qué cree que Israel ataca Líbano?
"La excusa de Israel es Hezbollah, pero nosotros sabemos bien que hace años que Israel quiere tomar la parte del sur del Líbano. Y cualquier cosa va a ser para eso. Sabemos lo que está aconteciendo en Gaza y ahora le tocó al Líbano. Y a otros países, también la parte del Golán de Siria. No sabemos lo que Israel quiere y pretende. Y el mensaje siempre para Occidente es que eran víctimas. Ahora estamos viendo, porque gracias a Dios existen ustedes, que es la comunicación, la buena comunicación, donde muestran que ya no son esas víctimas como se mostraban ante el mundo. Y pasamos a ser nosotros todos víctimas de ellos. Entonces, yo creo que hoy hay que empezar a tener un discurso moderado y parar la guerra inmediatamente, porque las consecuencias son grandísimas. Y yo siempre digo que la guerra es casi como la lluvia. La lluvia, cuando cae, no puede volver para atrás. Y cuando uno mata a alguien, cuando destruye a alguien, es difícil volver para atrás. Entonces Dios quiera que se pare todo para no seguir destruyendo y no tener esa situación de que no se puede volver para atrás. Hoy sí podemos volver para atrás. Es sólo tomar la decisión y parar todo y decir a Israel 'tenés límite, hasta aquí llegás'. Y a todo el imperio nuevo del mundo, porque también estamos viendo que la historia se repite. Más todo imperio en algún momento cae".
-La Asamblea de Patriarcas y Obispos Católicos de Beirut emitió un comunicado en el que expresa las consecuencias devastadoras de la guerra: víctimas inocentes, desplazamiento de familias y agravamiento de las penurias que padecen los civiles s medida que el conflicto se intensifica.
"No queremos desear a nadie lo contrario, sino un mundo con amor, esperanza y una vida nueva en paz como nos enseñaron también en ese encuentro de los patriarcas y obispos en Beirut, donde justamente están viendo lo que está aconteciendo. Hoy (por ayer) escuchaba un mensaje del obispo del Monte Líbano, que fue arzobispo en Argentina, monseñor Siluán, como con gran dolor y tristeza expresaba todo lo que está sufriendo nuestro pueblo. Monseñor Siluán caminó por todos los lugares donde estaba aconteciendo la guerra, por cerca inclusive de estas destrucciones, intentando apoyar fundamentalmente a personas como de la Cruz Roja, por ejemplo, que están exponiendo su vida. Y son personas que no tienen nada que ver con la destrucción y la guerra que están imponiendo desde occidente, por medio inclusive del propio Israel. Que Dios derrame la paz y el amor, y que podamos tener una esperanza en un mundo mejor".
-¿Cuál es su mensaje ante esta realidad apocalíptica en el Líbano?
Seguimos acreditando en las personas, porque Dios colocó a las personas para administrar el mundo. Nadie es dueño del mundo. Somos simplemente administradores. Que Dios nos bendiga, nos proteja, y gracias por esta oportunidad que nos da EL LIBERAL para poder informar, hablar con nuestro gran pueblo santiagueño, que tanto amo y del cual yo me siento orgulloso de ser uno de esos santiagueños que pasó por varios lugares del mundo, pero sin olvidar mis raíces. Nosotros decimos un proverbio en árabe, aquel que niega sus raíces no tiene raíces. Mis raíces están ahí, en mi Santiago querido.??"Quebrar la fuerza y la fe del Líbano es muy difícil"
-¿Estos nuevos ataques ha quebrado la fuerza, la fe y la resiliencia del Líbano?
Quebrar la fuerza y la fe del Líbano es muy difícil. Yo ya pasé por tres guerras aquí. Eso no quiere decir que una persona es de fierro, uno es sensible y siente lo que está pasando, y justamente la fe es lo que hace que las personas se reconstruyan, la fe y la esperanza. El pueblo libanés es un pueblo muy luchador, yo digo siempre un pueblo guerrero, pero en el sentido de la buena palabra, no de pelear, como dice San Pablo, de combatir el buen combate, hacer todo lo que depende de ellos, ahora hay cosas que no dependen de ellos, sino del exterior, ya no están en control. Como se dice, la fe mueve montañas, aquí sí la mueve, y la mueve mucho, porque imagínate que se destruye una casa, sale con lo puesto, termina la guerra y tiene que volver a reconstruir, hay casas que ya se reconstruyeron 3, 4, 5 veces.
-El Papa León XIV, al visitar Líbano dijo que la paz y la reconciliación son posibles. ¿Cuál es su reflexión?
La visita del Papa León XIV fue muy importante, porque fue un gesto de mostrar que los cristianos, en Medio Oriente, no están abandonados, no están huérfanos. Ese es el mensaje más importante, y justamente como dice Jesucristo, bienaventurados aquellos que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de Dios. Los seres humanos están equivocados, cuando piensan que el poder viene de fuera para adentro, y para nosotros los cristianos es totalmente diferente, cuando nosotros en la liturgia decimos, la paz está con ustedes, o esté con ustedes, el diácono también dice, inclinad vuestras cabezas ante el Señor, o sea, la paz llega con la humildad, la paz llega con el amor, con aceptar al otro como es, las fronteras las colocamos los seres humanos, las fronteras no son de Dios, Dios quiere que todos vivamos como hermanos, y por eso los cristianos tenemos la oración del Padre Nuestro, y el Ave María, (un solo padre, una sola madre, una sola familia, y nosotros vivimos así nuestra fe.??REFLEXIONES: "Detrás de cada destrucción está un ser humano"??"La guerra no es de Dios".
?El padre Rafael pidió al mundo que "recen para que Dios los ilumine a los que están tomando decisiones para que sea instrumento de la paz".?
El padre Rafael legó a Beirut el pasado 5 de marzo para hacer la tesis de Maestría. "Gracias a Dios lo aprobé", destacó quien también es pároco de la Iglesia São Nicolau (Goiânia) y de la Iglesia São João Batista Ipameri.
Aún permanece en el Instituto de Teología San Juan Damasceno, en la Universidad de Balamand, a 10 kilómetros de Trípoli, en el norte, y a 50 kilómetros de Beirut.
"Nosotros estamos, constantemente, deslocándonos y es por eso que puedo narrar, para cada uno de ustedes lo que se está viviendo en Beirut. Yo quiero pedirles, de todo corazón, que recen, que oren para que la paz de nuestro señor Jesucristo reine sobre los corazones que están tomando decisiones, que piensen detrás de cada destrucción está un ser humano", reflexionó el sacerdote ortodoxo.
Añadió: "No es solamente simplemente contar cuantas personas murieron, que ya son más de 400, más de 1500 heridos. Esta guerra no solamente destruye aquí (Líbano), sino en Irán, Israel, Qatar. Detrás de cada destrucción está un ser humano".
Subrayó: "Por eso, pedimos a ustedes, que están allá en Occidente, y por medio que es EL LIBERAL, que Dios los proteja a cada uno de los que están viviendo en esta región. Recen para que Dios los ilumine a los que están tomando decisiones para que sea instrumento de la paz. La guerra no es de Dios. Ninguno de nosotros es dueño del mundo. Bienaventurado el que trabaja por la paz porque será llamado hijo de Dios".
Conociendo al padre Nicolás
El sacerdote ortodoxo Javier Miguel Makhoul, padre Nicolás, nació en Santiago y desde hace 18 años (los cumplirá en abril) desempeña su trabajo apostólico, en Goiania, ciudad ubicada en el centro de Brasil, a 200 kilómetros de Brasilia. Es responsable de la región del centro oeste de Brasil. Es el vicario del arzobispo.
"Soy protopresbítero, comparado a la iglesia romana sería como un monseñor, que cuida de esas cinco parroquias. Soy responsable de cinco parroquias, tengo tres sacerdotes y dos diáconos que colaboran con el trabajo pastoral. donde se suman cinco hipodiaconos como auxiliares", contó el padre Javier a EL LIBERAL.
Makhoul destacó que en el área pastoral que desarrolla construyó una escuela, un jardín de infantes, "especie de guardería, con chicos en situación de vulnerabilidad social. Tengo 204 chicos que se los atiende gratuitamente, se les da de comer, atención médica, porque realmente son chicos muy pobres, que están a 20 kilómetros de la capital de Goiania. El lugar se llama Aparecida de Goiania. El centro educacional infantil se llama San Juliano", remarcó el sacerdote quien es Presidente e fundador da Associação San Juan Damasceno, en la que se atiende a personas en situación de riesgo social.