EXCLUSIVO. Sergio Berensztein: "El Gobierno habla de reformas, pero en la práctica hizo muy pocas"
El Liberal entrevistó al analista político quien evaluó la situación actual de la Argentina.
La política argentina atraviesa un tiempo de fuerte tensión y redefiniciones, con un oficialismo que apuesta a consolidar su proyecto y una oposición que intenta reorganizarse en medio de profundas divisiones. En ese contexto, el analista político Sergio Berensztein trazó un diagnóstico amplio sobre la actualidad del país, las perspectivas electorales, la dinámica del gobierno de Javier Milei y los movimientos dentro del peronismo. En diálogo con EL LIBERAL, sostuvo que la Argentina ya vive en un escenario de campaña permanente, cuestionó la narrativa reformista del oficialismo y advirtió que el sistema político todavía no logra responder a las demandas de una sociedad profundamente enojada.
Para Berensztein, la política argentina ya entró de lleno en la lógica electoral. "En rigor de la verdad, la Ciencia Política ahora dice que es difícil frenar las campañas. En algún sentido estamos en campaña permanente. Hay una situación de campaña permanente por demanda de la sociedad, por expectativas y porque los gobiernos no están dispuestos a perder capital político. El entorno político ya está pensando en las elecciones del año próximo, tanto el Presidente como los dirigentes. Están considerando distintas hipótesis", afirmó.
A su juicio, ese escenario se aceleró a partir de los movimientos dentro del peronismo: "Todo se precipitó con la decisión del peronismo de una reunificación. Obviamente, con Miguel Ángel Pichetto como principal protagonista, hay un intento de recrear grandes coaliciones o frentes, que es una tradición en la Argentina". En esa línea recordó que esas alianzas fueron decisivas en momentos clave de la historia reciente: "Tuvieron la posibilidad de forjar alternancia como ocurrió con la Alianza en 1999 o con Cambiemos en 2015".
Sin embargo, Berensztein advirtió que cuando ocurre lo contrario el sistema político entra en otra dinámica. "Cuando no hay coaliciones amplias se precipita la fragmentación, como ocurrió en 2007 o 2011. Gobiernos fuertes con oposición dividida facilitan la reelección. Y lo contrario también. En ese escenario, la oposición está fragmentada, pero por primera vez la veo con vocación de diálogo en una eventual tarea de coordinación", señaló.
En cambio, sostuvo que el oficialismo muestra otra actitud. "El Gobierno está demasiado confiado y vuelve a la dinámica de confrontación y polarización con el kirchnerismo. Es curioso, porque todo esto le salió mal a Mauricio Macri. Pero Milei busca el mismo camino", advirtió.
El poder de Milei y la narrativa de las reformas
Consultado sobre los factores que sostienen políticamente al presidente, Berensztein pidió relativizar la idea de que el actual gobierno está llevando adelante grandes reformas estructurales. "Cuidado con esto de las reformas de Milei, porque este es un gobierno que habla mucho de reformas estructurales, pero hasta ahora solo hizo la reforma laboral, que es mucho más acotada de lo que tenía pensada", explicó.
En ese sentido, sostuvo que existe una diferencia clara entre el discurso y la práctica. "Tiene una retórica encendida, pero una lógica gradualista. En el plano discursivo hay una dinámica propia, pero cuando uno mira la praxis ve un gobierno con amplitud y una vocación de diálogo muy significativa", señaló.
Foto: Natacha Pisarenko / AP
Según el analista, esa estrategia le permitió al oficialismo avanzar políticamente con recursos limitados. "Logra mucho en ese sentido con poca plata. Mucho menos de lo que gastaba Macri para conseguir consensos, que igualmente no le permitieron avanzar en reformas significativas", comparó.
Al mismo tiempo, subrayó que el fenómeno político de Milei está directamente vinculado al clima social. "Milei es fruto de un hartazgo de la sociedad, eso también hay que decirlo. La fuerza de Milei viene de una sociedad que sigue con una demanda de cambio. Esa demanda de cambio también viene de sectores que sufren la apertura comercial o una actividad económica planchada. Para que la Argentina pueda avanzar y fomentar la actividad, el mercado demanda resultados. Y en parte la falta de una ola de inversiones tiene que ver con que la agenda de reformas no avanzó", explicó.
En esa línea fue crítico respecto de la definición de "reforma estructural" que utiliza el oficialismo. "El Presidente dice que cada ministerio propondrá diez reformas, pero eso no hace falta. Si manda una reforma tributaria o una reforma financiera, que son verdaderamente estructurales, eso sería suficiente. Él llama estructural a lo que es parcial. De estructural no tiene nada".
Para el analista, el contexto en el que llegó al poder Milei es clave para entender su margen de maniobra. "Pocos años atrás estas decisiones para un gobierno hubieran significado un escenario de crisis. Pero la crisis ya está en la Argentina. Este es un gobierno de crisis, que no hubiera ganado sin la crisis".
Según explicó, el malestar social sigue siendo uno de los factores determinantes de la política argentina. "Estamos en una sociedad que sigue muy enojada con el sistema político, incluyendo al propio Milei. La imagen positiva es sólo del 40%. No le sobra nada, incluso habiendo logrado un triunfo importante a mitad de mandato", sentenció.
Reforma previsional
En relación con las posibles reformas pendientes, Berensztein consideró poco probable que el Gobierno impulse una reforma previsional en el corto plazo. "No creo que el Gobierno ni el Presidente estén dispuestos a dar ese debate y pagar un costo político significativo frente a la sociedad. Cuando Milei dice 'me voy en el 31', lo que está diciendo es que está dispuesto a pagar los costos políticos más significativos en un segundo mandato, no en el primero. No quiere correr riesgos que puedan truncar una eventual reelección", añadió
De todos modos, señaló que aun si se impulsara una reforma podría ser limitada. "Como ocurrió con la reforma laboral, podría ser una reforma que no reforme demasiado", sostuvo. A su entender, el problema de fondo es evidente. "El sistema previsional está fundido y hay que tocar muchos intereses para reformarlo. Y no veo al Gobierno dispuesto a hacer eso ni este año ni el próximo".
La irrupción de Dante Gebel y el fenómeno outsider
Otro de los temas analizados por Berensztein fue la eventual candidatura presidencial del pastor evangélico Dante Gebel. Para el analista, más que una anécdota política, el fenómeno refleja una tendencia de fondo. "Me parece interesante porque pone de manifiesto el impacto que tuvo la irrupción de Milei, que desde la nada llegó a la Presidencia", señaló.
Dante Gebel (Foto: El Economista)
Asimismo, afirmó que la política argentina tiene una dinámica singular. "Desde Néstor Kirchner se ratifica que la Argentina es un país donde actores políticos con pocas aspiraciones iniciales logran su cometido y llegan al poder. Esto ocurrió siempre. Domingo Faustino Sarmiento, Marcelo T. de Alvear y el propio peronismo son ejemplos claros. Hay cosas que en la Argentina son imposibles de predecir", puntualizó.
Uno de los puntos centrales del análisis estuvo vinculado a la crisis interna del peronismo y los intentos de reorganización opositora. "El peronismo, como está hoy, no tiene capacidad de competir", sostuvo Berensztein. Y explicó los motivos: "No solamente por la división, sino por la falta de propuestas, de ideas y de narrativas alineadas con lo que quiere la sociedad. No hubo una reflexión profunda sobre la inflación ni sobre los enfrentamientos con sectores productivos como el campo", afirmó.
"El kirchnerismo está condenado a ser una minoría y a quedar relativamente marginado, como quedó ahora en el Congreso. El intento de Pichetto es volver a hacer del peronismo una opción de poder", explicó. Según Berensztein, la estrategia apunta a construir una alternativa competitiva frente al oficialismo y advirtió que el escenario interno del peronismo está atravesado por fuertes tensiones. "El objetivo es construir una alternancia. Hay una pelea profunda entre Cristina Fernández de Kirchner y Axel Kicillof. Y esto podría terminar construyendo un escenario más propicio para el surgimiento de una fuerza de centro", agregó.
Geopolítica y riesgos en un mundo en transformación
Finalmente, Berensztein analizó la política exterior del Gobierno y el fuerte alineamiento de Milei con Donald Trump y con Israel. "En geopolítica hay que tener en cuenta que el mundo está en un proceso de transformación. Lo viejo se murió y lo nuevo todavía no terminó de nacer. Más allá del alineamiento actual, en el mediano y largo plazo hay un país con grandes posibilidades de diversificación y crecimiento", detalló
Mencionó en particular tres áreas estratégicas. "La energía, la seguridad alimentaria y los metales críticos le abren a la Argentina un panorama extraordinario. En el corto plazo hay muchos costos y hay que estar preparados". En ese sentido, señaló que la fuerte identificación del Presidente con Estados Unidos e Israel puede generar vulnerabilidades. "Eso constituye un riesgo, sin dudas", sostuvo.
Y concluyó con una advertencia sobre el contexto internacional actual: "Estamos en un mundo donde la violencia se instaló. Por eso es fundamental extremar las medidas de seguridad, tanto en las fronteras como en puntos estratégicos del país".