Roban objetos religiosos de valor desde la vivienda de un diácono
La denuncia fue interpuesta en la Comisaría 8ª de ciudad Capital. Los uniformados llevan adelante las tareas investigativas.
Un nuevo hecho de inseguridad volvió a sacudir durante la madrugada de ayer a los vecinos del barrio Primera Junta, en la zona sur de la ciudad Capital de Santiago.
En esta oportunidad, la víctima fue un hombre muy conocido y querido en la comunidad: Dodi Bravo, diácono de la capilla San Luis Gonzaga, quien sufrió un robo mientras dormía junto con su hijo en su vivienda.
El hecho ocurrió alrededor de las 3 de la mañana, cuando delincuentes ingresaron al domicilio ubicado sobre calle Larrea. Según trascendió a partir de fuentes cercanas a la víctima, los maleantes aprovecharon la oscuridad y el silencio de la madrugada para entrar a la casa por una puerta, sin despertar a los moradores. Una vez adentro, los ladrones recorrieron distintos sectores de la vivienda y se apoderaron de varios elementos de valor.
Entre los objetos sustraídos se encuentran una bicicleta y un parlante, además de otras pertenencias personales. Sin embargo, lo que más indignación generó entre los vecinos fue el robo de un portafolio muy particular: en su interior se encontraba el alba, la vestidura litúrgica blanca que el diácono utiliza durante las celebraciones religiosas, junto a otros elementos vinculados a su servicio en la capilla.
La situación fue descubierta horas más tarde, cuando Bravo advirtió el faltante de los objetos y dio aviso a las autoridades.
Posteriormente radicó la denuncia correspondiente en la Comisaría Octava, que tomó intervención en el caso e inició las actuaciones para intentar dar con los responsables.
Hasta el momento, no se tienen pistas firmes sobre los autores del robo. Tampoco se informó sobre la recuperación de los elementos sustraídos.
El episodio generó una fuerte conmoción en el barrio Primera Junta, donde Dodi Bravo es ampliamente conocido por su labor religiosa y su compromiso con la comunidad. Vecinos de la zona manifestaron su malestar e impotencia ante un nuevo hecho delictivo.