Oscar 2026: "No a la guerra y Palestina libre", cuando la realidad supera ampliamente a la ficción
La proclamación del actor español Javier Bardem levantó polvareda en el Dolby Theatre de Hollywood y aún no se disipa tras la polémica desatada. Y el Oscar a "Una batalla tras otra" para Paul Thomas Anderson, configuraron hechos políticos y significativos.
A Donald Trump no le debe haber gustado cuando Javier Bardem, en la 98ª edición de los Premios Oscar que se celebra este domingo en el Dolby Theatre de Hollywood, lanzó un categórico manifiesto en contra de la guerra y a favor de Palestina. "No a la guerra, Palestina libre", lanzó el actor español minutos antes de anunciar el Oscar a Mejor Película Internacional (se lo llevó "Valor sentimental" junto a Priyanka Chopra.
A Donal Trump tampoco le debe haber agradado cuando la Academia de Ciencias y Artes Cinematográfica de Hollywood otorgó el Oscar a Mejor Película a "Una guerra tras otra", un filme en el que Paul Thomas Anderson, su director, se basa en una historia acaecida en los años 60, escrita ("Vineland", de Thomas Pynchon) en los 90, la reescribe y la lleva al cine el año pasado y cobra una vigencia increíble con las guerras tras otras que lleva adelante Trump en aras de la libertad.
Tanto el actor español de "Sin lugar para los débiles", "F1" y próximamente "Cape Fear" como el director de "Petróleo Sangriento" y "Magnolia", metieron el dedo en la llaga y pusieron en la mesa de debe del escenario mayor del cine mundial historias que, más allá de la ficción, transpiran actualidad, interpelan a la realidad, a los protagonistas circunstanciales, a los mesiánicos, indaga sobre la herencia de la militancia, sobre cuando la memoria es frágil, el precio de la resistencia y la lucha contra los inmigrantes ilegales. Y todo esto no es solamente ficción.
No es casual que Bardem, reconocido intérprete por su labor social, se haya expresado a favor de una Palestina libre. Ya lo había hecho en septiembre pasado en la alfombra roja de los Premios Emmy. Allí también se pronunció a favor de la libertad para Palestina y, es más, apareció con una una kufiya, el usual pañuelo palestino.
Además, el esposo de Penélope Cruz es firmante del compromiso de Film Workers for Palestine, iniciativa que rechaza trabajar o colaborar con empresas o instituciones israelíes "implicadas en el genocidio y el apartheid contra el pueblo palestino".
Y la relectura que hizo Anderson de la novela de Thomas Pynchon, es también otra estocada certera a la actualidad que reina en un mundo de posturas radicalizadas, de discursos de odios y de "petróleos sangrientos" que ocasionan "una guerra tras otras".
Fueron dos aspectos que se destacaron, y hundieron el bisturí en la actualidad norteamericana que impacta a nivel mundial, en la 98ª gala de la entrega de los premios Oscar 2026 que entrega anualmente la Academia de Ciencias y Artes Cinematográficas de Hollywood. Después, una entrega equilibrada en los distintos rubros, glamour, homenajes, presentaciones musicales, reencuentros entre figuras del cine de Violeta Kreimer, la productora argentina, cuyo cortometraje, "Dos personas intercambiando saliva" se llevó un Oscar en un empate con "The Singer".