Letcher: "Milei quiere un país sin industria y con menos gente trabajando"
El analista, sostuvo que "la economía crece en pocos sectores, pero los que generan empleo siguen cayendo" y no encuentran piso.
El economista Hernán Letcher advirtió que la recuperación económica que destaca el Gobierno no se refleja en la mayoría de los sectores productivos y alertó sobre el impacto que esta situación tiene en el empleo, los salarios y las finanzas de las provincias en una entrevista que mantuvo con EL LIBERAL.
Según explicó, el crecimiento se concentra en actividades muy puntuales. "Salvo minería y energía, prácticamente ningún sector está viendo ese repunte del que habla el Gobierno", señaló. Incluso el agro muestra mejoras principalmente por la comparación con 2023, año afectado por una fuerte sequía.
En cambio, sectores clave para el empleo como la industria, la construcción y el comercio continúan atravesando un momento complicado. "Estamos hablando de actividades que representan cerca del 50% de los puestos de trabajo y que no han visto una mejora productiva", sostuvo.
Para Letcher, el modelo económico actual tiende a reducir el peso de la industria en la economía, lo que tiene consecuencias directas en el mercado laboral. "La industria es uno de los sectores que más empleo genera y con mejores salarios", explicó.
Además, cuestionó la idea de que el crecimiento de la minería pueda compensar la pérdida de empleo industrial. Actualmente, el sector minero genera alrededor de 27.000 puestos de trabajo registrados en el país. "Decir que puede crear un millón de empleos no tiene ningún sentido", afirmó. También advirtió que la actividad industrial sigue en niveles muy bajos. Como ejemplo, mencionó que el sector metalúrgico utiliza apenas el 40% de su capacidad instalada y continúa en caída.
"Las provincias reciben de 8 a 10 puntos menos de coparticipación"
En el plano laboral, señaló que la tasa de desocupación podría no reflejar completamente la crisis, ya que muchos trabajadores que pierden empleos formales pasan a actividades informales o de ingresos más bajos. "Una persona que pierde su empleo en una fábrica y empieza a trabajar con una aplicación sigue apareciendo como ocupada", explicó. Sin embargo, esto implica un fuerte deterioro del trabajo registrado y del ingreso promedio.
Respecto de los salarios, sostuvo que las paritarias con topes por debajo de la inflación consolidan la pérdida del poder adquisitivo. A esto se suma que algunos rubros clave del gasto familiar, como alimentos y servicios, registran aumentos muy superiores al promedio general.
La caída del consumo también impacta en la recaudación impositiva y, en consecuencia, en los recursos que reciben las provincias a través de la coparticipación.
"Lo que está sucediendo es que las provincias, como resultado de la caída del consumo, por la pérdida de trabajo, el salario y demás, pega sobre todo en el impuesto al valor agregado, el IVA, que es coparticipable. Así que las provincias están recibiendo entre 8 y 10% menos en términos de coparticipación. El problema es que ninguna provincia tenía un superávit del 10 como para bancársela. Entonces, el efecto que estás teniendo es que las provincias se ven obligadas a recortar".