Caputo admitió el impacto de la inflación y lanzó una definición: "No podemos obligar a la gente a tener pesos"
El ministro de Economía reconoció un freno en el proceso de desaceleración de precios y explicó que la dinámica inflacionaria depende de la confianza en la moneda. También anticipó que esperan retomar la baja en los próximos meses.
El ministro de Economía, Luis Caputo, se refirió a los últimos datos de inflación y reconoció que el proceso de desaceleración sufrió un retroceso en los últimos meses, aunque se mostró confiado en que la tendencia volverá a encaminarse.
Durante su exposición en un foro financiero, el funcionario explicó que la evolución de los precios está directamente vinculada al comportamiento de la moneda y al equilibrio entre su oferta y demanda. En ese marco, sostuvo que el Gobierno puede actuar sobre la cantidad de dinero en circulación, pero no sobre la decisión de los ciudadanos de mantener sus ahorros en pesos.
"No podemos forzar a los argentinos a tener pesos si no quieren", planteó, al tiempo que remarcó que la inflación responde a factores monetarios, como el exceso de emisión o la caída en la demanda de la moneda local.
Caputo también hizo referencia a la evolución reciente del índice de precios, que mostró una aceleración en comparación con meses anteriores. Según indicó, esta situación se dio luego de un período en el que la inflación había mostrado señales de desaceleración, especialmente hasta mediados del año pasado.
En ese sentido, atribuyó parte del repunte a factores puntuales, como ajustes en precios relativos y aumentos en determinados rubros, y aseguró que se trata de situaciones transitorias que no deberían sostenerse en el tiempo.
A pesar de este escenario, el titular del Palacio de Hacienda insistió en que el rumbo económico se mantiene y que el objetivo es consolidar el equilibrio fiscal y monetario como base para reducir la inflación de manera sostenida.
Además, adelantó que el Gobierno trabaja en alternativas para afrontar los próximos compromisos de deuda sin recurrir a los mercados internacionales, en línea con la estrategia oficial de evitar un mayor endeudamiento externo.