Donald Trump descarta un alto el fuego con Irán y asegura que su país "está ganando" la guerra
El mandatario de Estados Unidos afirmó que no es momento de frenar las operaciones militares y sostuvo que las fuerzas iraníes han sido ampliamente debilitadas en el conflicto.
El presidente estadounidense Donald Trump dejó en claro que no contempla la posibilidad de un cese de hostilidades en el conflicto con Irán, al considerar que su país mantiene una posición dominante en el terreno militar.
Durante un breve contacto con la prensa al retirarse de la Casa Blanca, el mandatario fue tajante al rechazar cualquier intento de negociación inmediata. Según expresó, detener las acciones en este momento no tendría sentido, dado el nivel de daño que según su visión ya sufrió el adversario.
Trump aseguró que las fuerzas estadounidenses han ejecutado ataques contundentes que afectaron seriamente la capacidad operativa iraní. En ese marco, sostuvo que instalaciones clave como la marina, la aviación y los sistemas de defensa aérea habrían sido neutralizados, lo que, a su entender, deja a Teherán en una situación de debilidad casi total.
A pesar de ese diagnóstico optimista, el líder norteamericano reconoció que aún persisten focos de tensión, particularmente en el estrecho de Ormuz, una vía estratégica para el comercio global donde continúan registrándose interferencias.
En paralelo, el presidente destacó la sintonía con Israel, aliado central en el conflicto. Señaló que ambos gobiernos comparten objetivos y mantienen una coordinación estrecha en las decisiones vinculadas a la ofensiva.
Consultado sobre la posibilidad de un eventual cierre conjunto del conflicto, Trump se mostró confiado en que Israel acompañaría una eventual decisión de Washington. No obstante, dejó en claro que la prioridad actual es alcanzar una victoria antes de considerar cualquier tipo de acuerdo.