Milei volvió de Hungría en un clima de tensión política y busca retomar la iniciativa
El Presidente regresa al país tras su gira internacional y enfrenta una semana clave marcada por internas, rumores de cambios en el gabinete y una agenda legislativa exigente.
El presidente Javier Milei regresó a la Argentina luego de su paso por Hungría, donde mantuvo reuniones con autoridades locales y participó de la CPAC. Su vuelta se da en un contexto de crecientes tensiones políticas, con el objetivo de recuperar el control de la agenda interna en una semana corta pero determinante para su gobierno.
En paralelo, continúan los rumores sobre posibles cambios en el gabinete, especialmente en torno a la situación de Manuel Adorni. Sin embargo, desde el oficialismo buscan bajar el tono a las versiones y sostienen que su continuidad no está en discusión. "Nadie está pensando en que se vaya", aseguran cerca del entorno presidencial, donde consideran que el tema ya fue superado.
Incluso comenzaron a circular nombres para una eventual reconfiguración, como los de Diego Santilli, Sandra Pettovello y la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei. No obstante, desde distintos sectores del Gobierno coinciden en que no habrá modificaciones y que el equipo "está funcionando bien".
En ese sentido, también descartan la posibilidad de que Karina Milei asuma un rol diferente dentro del Ejecutivo. Según explican, la funcionaria ya tiene múltiples responsabilidades y su foco está puesto en la gestión actual.
El caso de Santilli presenta particularidades, ya que, aunque ocupa un lugar relevante, mantiene vínculos con dirigentes del PRO, espacio liderado por Mauricio Macri. Aun así, dentro del oficialismo lo consideran alineado al proyecto libertario y no descartan su protagonismo en futuras definiciones electorales.
Tras la polémica reciente, Adorni volvió a encabezar una reunión de la mesa política nacional, un ámbito que el oficialismo consolidó para coordinar estrategias, especialmente en el plano legislativo. Este espacio se convirtió en una herramienta clave para unificar posturas y ordenar las negociaciones en el Congreso.
En el horizonte inmediato, el Gobierno buscará avanzar con una agenda ambiciosa que incluye la ley de Glaciares, reformas vinculadas a la propiedad privada, cambios en normativas de discapacidad y financiamiento universitario, además de un nuevo Código Penal.
La actividad oficial se verá condicionada por el calendario: el lunes es día no laborable y el martes feriado por el Golpe de Estado en Argentina de 1976, por lo que el ritmo político se intensificará a partir del miércoles.
Mientras tanto, dentro del Gobierno predomina una idea clara: todos los funcionarios están sujetos a cambios, salvo el Presidente y su círculo más cercano. Una definición que refleja el clima interno en una etapa marcada por la fragilidad política y la necesidad de consolidar la gestión.