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Investigan a una científica argentina en Brasil por la desaparición de virus peligrosos

(Foto:Infobae)

Se trata de Soledad Palameta Miller, especialista en virología de la Universidad Estatal de Campinas. Fue detenida y luego liberada en una causa que investiga el manejo irregular de material biológico de alto riesgo.

La investigadora argentina Soledad Palameta Miller quedó en el centro de una causa judicial en Brasil tras ser señalada por la presunta manipulación y traslado irregular de virus peligrosos dentro de la Universidad Estatal de Campinas (Unicamp), una de las casas de estudio más importantes del país.

La científica, de 36 años y oriunda de Rosario, se desempeñaba como coordinadora de un laboratorio de Virología y Biotecnología de los Alimentos. Su detención, ocurrida en febrero de 2026, se produjo luego de que se detectara la desaparición de material biológico en un laboratorio de máxima seguridad. Entre los agentes involucrados figuran virus gripales como H1N1 y H3N2, además de otros patógenos considerados de alto riesgo.

Con una sólida formación académica, Palameta Miller es licenciada en Biotecnología por la Universidad Nacional de Rosario y doctora en ciencias por la propia Unicamp. A lo largo de su carrera, lideró investigaciones vinculadas al desarrollo de vacunas, vigilancia epidemiológica y biotecnología aplicada a la salud humana y animal.

En el ámbito profesional, también trabajó en el Centro Nacional de Investigación en Energía y Materiales (CNPEM), donde participó en proyectos sobre ingeniería de vectores virales, inmunoterapia y anticuerpos monoclonales. En los últimos años, había profundizado sus estudios en vacunas y herramientas diagnósticas, especialmente orientadas a enfermedades animales.

Además, la investigadora está vinculada a la empresa Agrotrix, dedicada al desarrollo de virus modificados para uso veterinario, que comparte con su esposo, el veterinario Michael Edward Miller, quien también es investigado en el marco de la causa.

La investigación judicial comenzó el 13 de febrero, cuando se detectó la falta de muestras en un laboratorio BSL-3, que cuenta con estrictos protocolos de bioseguridad. Según determinaron las autoridades, el material habría sido movido sin autorización dentro de la universidad. Si bien las muestras fueron recuperadas y no se registraron riesgos de contaminación externa, algunas aparecieron en sectores no habilitados e incluso en contenedores de residuos.

La Policía Federal brasileña detuvo a la científica bajo cargos de robo, fraude procesal y transporte ilegal de material biológico. Sin embargo, posteriormente fue liberada y permanece bajo condiciones judiciales: no puede ingresar a la universidad ni salir de Brasil sin autorización.

Por su parte, la defensa optó por no realizar declaraciones públicas y canalizar la estrategia en el ámbito judicial. En paralelo, la Unicamp inició una investigación interna y mantiene colaboración con las autoridades.

El caso generó un fuerte impacto en Brasil y reavivó el debate sobre los controles y la seguridad en laboratorios que trabajan con agentes biológicos de alta peligrosidad.

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