Fuerte ajuste fiscal: el Gobierno recortó USD 67.000 millones de gasto en poco más de dos años
Un informe privado estimó que la reducción acumulada del gasto público en 26 meses permitió eliminar el déficit y alcanzar superávit, con un impacto significativo sobre la economía.
La política económica del gobierno de Javier Milei mantiene como eje central la reducción del gasto público, una estrategia que, según un informe reciente, ya dejó cifras de alto impacto en poco más de dos años de gestión.
Un estudio del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) calculó que, en los primeros 26 meses de administración, el Estado nacional acumuló un recorte equivalente a USD 67.000 millones. En moneda local, la cifra asciende a $121,8 billones a valores actualizados, al comparar el nivel de gasto actual con el que se habría registrado si se mantenía el ritmo de 2023.
El informe también destaca una fuerte caída en el peso del gasto público dentro de la economía. En términos del Producto Bruto Interno, el gasto pasó de representar cerca del 19,5% a poco más del 14%, lo que implica una contracción de más de cinco puntos porcentuales en un período relativamente corto.
Según el análisis, la mayor parte de ese ajuste se destinó a corregir el desequilibrio fiscal. Aproximadamente el 78% del recorte se utilizó para eliminar el déficit, mientras que una porción menor permitió generar un leve superávit. El resto se repartió entre compensaciones por menores ingresos y reducciones en la carga tributaria.
En ese sentido, el trabajo plantea que la magnitud del ajuste equivale, en términos de presión fiscal, a la eliminación de varios impuestos considerados distorsivos o a una reducción significativa de su peso en la recaudación.
Otro de los puntos que resalta el informe es la velocidad del proceso. La reducción del gasto en un lapso tan breve implicó un fuerte impacto sobre la dinámica económica, tanto en el nivel de actividad como en la distribución de los recursos públicos.
Además, al considerar un período más amplio, el estudio señala que la baja acumulada del gasto incluyendo intereses de deuda supera los 11 puntos del PBI, lo que marca la profundidad del ajuste implementado.
Si bien desde el oficialismo destacan los resultados en materia de equilibrio fiscal, el informe también deja abierta la discusión sobre la sostenibilidad de este esquema y sus efectos a mediano plazo.
De este modo, el recorte del gasto se consolida como uno de los pilares del rumbo económico actual, con cifras que reflejan un cambio significativo en la estructura de las cuentas públicas.