Economía

Por baja del consumo, mayorista se presentó a concurso, cerró 4 sucursales y despidió a 100 empleados

SITUACIÓN. Atribuyó su crisis a la caída del consumo, presión de proveedores, conflictividad y juicios laborales.

La firma expone el impacto de la caída del consumo. Señala que las ventas de mercaderías cayeron 42% interanual entre noviembre de 2024 y 2025.

La caída del consumo y problemas financieros llevaron al mayorista Caromar, distribuidora de productos de limpieza y perfumería y dueña de marcas como El Coloso a presentarse en un concurso preventivo de acreedores, mientras que una empresa láctea profundizó su situación de crisis.

La empresa, atribuyó su crisis a la caída del consumo, la presión de proveedores, la conflictividad sindical y juicios laborales millonarios. La apertura fue dispuesta por el Juzgado Comercial N°1, que encuadró el proceso como "gran concurso".

En su presentación, la compañía afirmó encontrarse en "estado de cesación de pagos" y detalló que el deterioro se aceleró en los últimos meses por una combinación de factores que afectaron su operatoria: menor nivel de ventas, pérdida de capital de trabajo, dificultades para abastecerse y conflictos gremiales que impactaron en la actividad.

El ingreso a concurso formaliza un proceso previo de ajuste. A fines del año pasado, la empresa cerró cuatro sucursales, ubicadas en Mar del Plata, Burzaco, La Tablada y San Justo, y avanzó con más de 100 despidos. Actualmente mantiene cinco locales operativos en Laferrere, Moreno y José C. Paz (provincia de Buenos Aires), además de Rosario y Neuquén.

Caromar es una compañía que combina el negocio mayorista, abastece a comercios de cercanía con productos de limpieza, perfumería, pañales y cosmética, con el desarrollo de marcas propias, entre ellas El Coloso, GoodMax, Queen y Simpli. Su modelo depende de volumen y rotación, dos variables que, según la empresa, se deterioraron de forma sostenida.

En el expediente, la firma expone con precisión el impacto de la caída del consumo. Señala que las ventas de mercaderías se redujeron cerca de un 42% interanual entre noviembre de 2024 y noviembre de 2025, y que esa baja se dio tanto en términos nominales como reales. A la vez, describe un cambio en el comportamiento del mercado: menor demanda y una competencia cada vez más agresiva en precios.

Láctea en problemas

En tanto, el inicio de abril comenzó con turbulencia agravada para Lácteos Verónica y la situación de parálisis productiva y declive financiero que atraviesa la lechera. La compañía inició el mes con otra demora en el pago de los salarios completos de sus 700 trabajadores y los empleados de la firma ya acumulan más 5 meses en esa situación, además de que se les adeuda el último aguinaldo y dejaron de contar con aportes y coberturas de salud.

A esa situación ahora se añadió una denuncia pública efectuada por diputados, quienes afirman que la familia Espiñeira, actuales dueños de la empresa, habrían incurrido en maniobras de presunto vaciamiento en los últimos meses. En paralelo, Lácteos Verónica adeuda casi $13.800 millones sólo en concepto de cheques emitidos sin fondos.

En cuanto a la situación de la deuda bancaria de la compañía, en el registro del Banco Central (BCRA) la empresa acumula 3.867 cheques emitidos sin fondos y una deuda en ese ítem superior a los 13.795 millones de pesos. Además, Lácteos Verónica debe miles y miles de pesos a entidades de crédito como Catalinas, Credibel y Trend Capital. También posee deudas con los bancos Nación, BBVA, Santander, Galicia y Macro, entre otros. Por último, los Espiñeira podrían desprenderse de los activos de Lácteos Verónica. En esa línea, se afirma que los propietarios de la lechera estarían en diálogos con la francesa Savencia, compañía que en Argentina posee el control de la marca Milkaut y de Ilolay.

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