Artemis II: cómo será el regreso de la nave Orion y cuáles son los riesgos clave
La cápsula deberá atravesar una fase crítica de reingreso a la atmósfera antes de amerizar en el Pacífico. Velocidad extrema, calor y precisión, los desafíos.
Tras completar su recorrido alrededor de la Luna, la nave Orion de la misión Artemis II ya inició su vuelta al planeta. La tripulación habrá pasado cerca de 10 días en el espacio, pero aún le resta atravesar el momento más exigente: el reingreso a la atmósfera.
De acuerdo al cronograma de la NASA, el proceso comenzará el 10 de abril a las 20:53 (hora argentina) y el amerizaje está previsto para las 21:07 en el océano Pacífico, frente a San Diego.
Una maniobra de precisión extrema
El ingreso a la atmósfera es una operación crítica. La cápsula viajará a más de 40.000 km/h y enfrentará temperaturas cercanas a los 2700 °C. En ese contexto, el ángulo de entrada resulta determinante.
Si la nave entra demasiado "plana", puede rebotar en la atmósfera y perder control. Si lo hace con demasiada inclinación, aumentan los riesgos térmicos y estructurales. Por eso, todo el proceso debe ejecutarse con una precisión absoluta.
Qué pasa durante el reingreso
La secuencia comienza con la separación del módulo de servicio, dejando expuesto el escudo térmico. Luego, la cápsula se orienta correctamente y entra en la atmósfera, donde se genera plasma alrededor de la nave.
Ese fenómeno provoca un corte temporal de comunicaciones con la Tierra. Superada esa etapa, Orion inicia la desaceleración con la apertura de paracaídas de frenado y, posteriormente, los principales, que reducen la velocidad antes del impacto con el agua.
Los principales riesgos
El calor extremo es uno de los factores más peligrosos, pero no el único. La NASA también sigue de cerca:
-El comportamiento del escudo térmico
-La correcta orientación de la cápsula
-La pérdida y recuperación de comunicaciones
-La apertura de los paracaídas
-Las condiciones del amerizaje
Un antecedente clave es la misión Artemis I, donde se detectaron daños en el escudo térmico. Aunque no comprometieron la seguridad, obligaron a ajustar procedimientos.
El operativo tras el amerizaje
Una vez en el agua, comienza otra fase delicada: la recuperación. Equipos especializados deberán asegurar la cápsula antes de evacuar a los astronautas.
La tripulación será trasladada al buque USS John P. Murtha, donde se realizarán controles médicos iniciales. Todo el operativo puede extenderse durante varias horas.
Una prueba clave para el futuro
Si el regreso se completa sin inconvenientes, Artemis II marcará un hito para el programa espacial. Será la confirmación de que la NASA puede enviar astronautas al entorno lunar y traerlos de regreso de forma segura, un paso fundamental para futuras misiones con destino a la superficie de la Luna.