Muerte de un nene en Comodoro: investigan golpes en la cabeza y apuntan a la madre y su pareja
Ángel López tenía 4 años y falleció tras ser internado. La Justicia espera los resultados finales de la autopsia mientras analiza si se trató de un homicidio o una muerte dudosa.
La muerte de Ángel López, el niño de 4 años que falleció en Comodoro Rivadavia mientras estaba al cuidado de su madre, continúa bajo investigación y rodeada de interrogantes. Los primeros estudios forenses detectaron lesiones internas en la cabeza, pero la causa exacta del fallecimiento aún no fue determinada.
El fiscal a cargo del caso, Facundo Oribones, aseguró que se investiga como homicidio, aunque no se descarta ninguna hipótesis. La definición judicial dependerá de los resultados finales de la autopsia, que permitirán establecer si hubo responsabilidad penal de la madre, Mariela Altamirano, y su pareja, quienes aparecen como los principales sospechosos.
Según los informes preliminares, el niño presentaba traumatismos en la zona craneal y los golpes podrían haber ocurrido hasta diez días antes de su muerte. Los investigadores intentan determinar si esas lesiones fueron producto de una acción intencional o accidental.
En la misma línea, el fiscal general Cristian Olazábal indicó que, por el momento, la causa se encuadra como "muerte dudosa, potencialmente ilícita", y que se analizan distintas figuras penales, como homicidio doloso o abandono de persona seguido de muerte. También aclaró que aún no hay imputados formales.
El caso se remonta al 5 de abril, cuando Ángel fue trasladado de urgencia al Hospital Regional de Comodoro Rivadavia tras descompensarse en la vivienda de su madre. El niño murió menos de dos días después de haber sido internado. De acuerdo con las primeras actuaciones, no se detectaron signos de violencia externa durante la atención médica inicial.
Los investigadores avanzan con distintas medidas de prueba, entre ellas el análisis de elementos secuestrados y peritajes sobre los teléfonos de los sospechosos, que deberán ser autorizados por la Justicia. Además, buscan reconstruir el historial de salud del menor y las circunstancias en las que se produjo la revinculación con su madre, en el marco de una decisión judicial previa.
En paralelo, la madre del niño negó cualquier responsabilidad en el hecho. "Yo no maté a mi hijo", afirmó en declaraciones públicas, y relató que el episodio ocurrió cuando el menor se descompensó mientras dormía. Según su versión, intentó reanimarlo y pidió ayuda de inmediato.
Por su parte, el padre del niño denunció que se trató de un crimen y reclamó justicia. Aseguró que su hijo estaba sano y cuestionó decisiones judiciales previas relacionadas con la tenencia, en el marco de un conflicto familiar.
Mientras se esperan los resultados de los estudios complementarios, la causa sigue abierta y bajo análisis, con varias líneas de investigación en curso para determinar qué ocurrió con Ángel.