Política

Acuerdo por tierras en Alberdi: comunidades del MOCASE y una firma agroindustrial acabaron con años de conflicto

Se logró con la intervención del Gobierno provincial, que actuó como mediador a través de distintas áreas, entre ellas la Subsecretaría de Justicia, la Dirección de Tierras y la Dirección de Bosques y Fauna.

Luego de una extensa disputa por la posesión y uso de tierras en el departamento Alberdi, organizaciones campesinas e indígenas de Santiago del Estero alcanzaron un acuerdo con una empresa vinculada al grupo Aceitera General Deheza, poniendo fin a un conflicto que se extendió durante años.

El entendimiento fue firmado este miércoles en el Fórum y abarca unas 1.500 hectáreas en las que mantenían diferencias familias de los parajes Las Carpas, San Roque, La Melada y Yunta Pozo. Estas comunidades integran el pueblo originario Lule-Vilela —a través de la comunidad Sacha Sumaj— y forman parte del Movimiento Campesino de Santiago del Estero Vía Campesina (MOCASE VC). Por el sector privado participó la firma Las Guindas S.A.

El acuerdo se logró con la intervención del Gobierno provincial, que actuó como mediador a través de distintas áreas, entre ellas la Subsecretaría de Justicia, la Dirección de Tierras y la Dirección de Bosques y Fauna, en el marco de la denominada Mesa de Diálogo y Tierra, un ámbito institucional destinado a canalizar este tipo de conflictos.

En representación de la empresa estuvo presente Roberto Urquía, titular del grupo, acompañado por asesores legales y técnicos. Por el lado de las organizaciones participaron referentes y delegados de las comunidades, entre ellos Adolfo Farías, Cristina Loaiza y José "Guina" Cuellar.

El convenio establece pautas de convivencia entre ambas partes, permitiendo compatibilizar la actividad productiva de la firma con las prácticas tradicionales de las familias campesinas, como el pastoreo y el uso comunitario del territorio. También contempla lineamientos para el manejo responsable de los recursos naturales y mecanismos de control para asegurar el cumplimiento de lo pactado.

En este esquema, el MOCASE VC tendrá un rol activo como garante, supervisando que se respeten las condiciones acordadas y que las comunidades puedan sostener sus modos de vida en la zona.

Desde las organizaciones destacaron que el resultado es fruto del diálogo sostenido y remarcaron la importancia de la intervención estatal como herramienta para destrabar este tipo de disputas. Por su parte, desde la empresa señalaron que el acuerdo se alcanzó en un marco de respeto, con la intención de equilibrar producción y cuidado ambiental.

Ir a la nota original

MáS NOTICIAS