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Bajo la lupa: presentan un proyecto para reforzar el control del propofol en hospitales

Proponen incorporar el fármaco al listado de alto riesgo de la ANMAT y obligar a reportar cada pérdida o sobrante. La iniciativa es impulsada tras las muertes y casos de robos del anestésico

La diputada nacional por la Ciudad de Buenos Aires Silvana Giudici presentó un proyecto de ley para reforzar los controles sobre el uso y almacenamiento de propofol, el anestésico de uso hospitalario que quedó en el centro de una polémica por muertes vinculadas a su uso como droga recreativa.

"Las recientes muertes vinculadas al uso de propofol como droga recreativa encendieron una alarma que no puede ser ignorada. El robo de anestésicos de las áreas quirúrgicas y prequirúrgicas demuestra que es necesario implementar mayores controles dentro de las clínicas y hospitales", sostuvo la legisladora.

La iniciativa cobra relevancia a partir de casos recientes ocurridos en la Ciudad de Buenos Aires, entre ellos la muerte de un anestesiólogo de 38 años que se desempeñaba en la guardia del Hospital General de Niños Ricardo Gutiérrez, y el de un enfermero de 33 años hallado sin vida bajo los efectos de propofol. Según se desprende de estos hechos, se habría expuesto una modalidad delictiva vinculada a agentes del sistema de salud que desviaban este anestésico para uso y distribución privada.

El proyecto se impulsa porque los faltantes de propofol dentro de los establecimientos de salud no se reportan bajo reglas claras y obligatorias para situaciones habituales como roturas de ampollas, descartes o sobrantes. De acuerdo al texto de la iniciativa, esa falta de criterios unificados dificulta controlar con precisión el stock disponible, detectar irregularidades y fortalecer las auditorías internas.

La propuesta incorpora de manera explícita al propofol dentro del listado oficial de Medicamentos de Alto Riesgo (MER) de la ANMAT, una categoría que exige controles reforzados por su impacto potencial ante errores, contaminación o uso indebido. Además, establece la obligación de que los establecimientos hospitalarios informen cualquier evento a las autoridades sanitarias.

"Con este proyecto proponemos reglas concretas para que cada pérdida, desvío o evento adverso sea reportado de inmediato a las autoridades competentes. El control exhaustivo debe hacerse desde la ruptura de la ampolla hasta su disposición final en el paciente, o bien hasta su descarte", explicó Giudici, y agregó que los hospitales deben actuar de forma inmediata para evitar nuevas fugas.

La iniciativa se inscribe en una línea de trabajo que la diputada ya había impulsado previamente con el proyecto de Trazabilidad del Fentanilo (expediente 4333-D-2025), orientado a mejorar el seguimiento de opioides y anestésicos dentro de la denominada "última milla" hospitalaria. En paralelo, también promovió la creación de una comisión investigadora por 111 muertes vinculadas a fentanilo contaminado.

Ahora, con el proyecto de Régimen Especial de Control del Propofol (expediente 1687-D-2026), el foco está puesto en reforzar la fiscalización, el registro y los mecanismos de alerta sobre este medicamento.

"Mientras que el fentanilo tiene un antagonista específico, el propofol carece de un 'interruptor' químico para revertir sus efectos de inmediato. Esto significa que no tiene un antídoto y de allí su peligrosidad", concluyó la legisladora.

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