El triunfo de Universidad Católica alteró los planes de Boca en la Libertadores
El Grupo D quedó al rojo vivo luego del triunfo de los chilenos y en el Xeneize saben que no podrán guardar soldados en Ecuador, partido que tomó un carácter trascendental.
Luego de la derrota con Cruzeiro en Belo Horizonte, la victoria de Universidad Católica sobre Barcelona SC no fue un resultado más: reconfiguró por completo el Grupo D de la Copa Libertadores y dejó a Boca en una posición que lo obliga a ajustar su planificación sobre la marcha. Con todos los equipos apretados en la tabla, el margen de error se achicó más de lo esperado.
Ante este nuevo panorama, Claudio Úbeda tomó una decisión fuerte: rotará a todos los titulares en el encuentro de este sábado frente a Central Córdoba en Santiago del Estero. La prioridad está clara: llegar con lo mejor a Guayaquil, donde el Xeneize irá en busca de los tres puntos ante el rival más débil para volver a respirar en una zona que quedó al rojo vivo.
El cambio de contexto es total. Hasta hace unos días, puntero en soledad, Úbeda podía administrar cargas con mayor margen, pero la paridad extrema tras la tercera fecha de la Libertadores modificó la ecuación. Ahora, no hay lugar para especular: Boca necesita frescura física y máxima concentración para un duelo que puede marcar el rumbo en la Copa.
Además, el hecho de haber quedado por detrás de Universidad Católica en la tabla -más allá de compartir puntos- le agrega presión al objetivo inmediato. Un traspié en Ecuador podría dejarlo en una situación incómoda de cara a las últimas fechas.
Así, el combo de la caída en Brasil, más un resultado ajeno inesperado, terminó condicionando de lleno la agenda de Boca. De la rotación planificada al cambio de prioridades: todo apunta al martes, en un partido que tomó carácter de trascendental.