Una santiagueña reclama herencia tras la muerte de Brandoni
En su adolescencia, Brandoni tuvo una hija, Zoila Adriana, nacida en la ciudad de La Banda, a quien criaron sus abuelos maternos. Con el tiempo, recompuso la relación. Ahora, reclama su herencia tras la muerte del actor.
A pocos días de la muerte de Luis Brandoni, comenzó a delinearse un conflicto que trasciende lo estrictamente patrimonial y se adentra en una historia familiar atravesada por silencios, reconstrucciones tardías y versiones contrapuestas. En el centro de la escena quedaron sus tres hijas: Florencia y Micaela fruto de su relación por 38 años con la actriz Marta Bianchi y Zoila Adriana, la primogénita nacida de un vínculo adolescente con Julia Rojas, a los 17 años, que durante años permaneció en un segundo plano.
La figura de Zoila Adriana, oriunda de la ciudad de La Banda, volvió a cobrar notoriedad en los últimos días, en paralelo al inicio del proceso judicial de declaratoria de herederos. Aunque su existencia no era desconocida dentro del entorno íntimo del actor, la historia de Adriana adquirió visibilidad pública tras un mensaje difundido en redes sociales por su hija, Patu Leonardi, que expuso una mirada poco difundida sobre los vínculos familiares.
Durante décadas, Brandoni evitó profundizar en ese capítulo de su vida. Apenas lo mencionó en sus memorias y en contadas entrevistas. El contexto en el que nació Adriana marcado por los prejuicios de otra época hacia la maternidad adolescente derivó en que fuera criada como hija de sus abuelos maternos, lejos de su padre. Con el paso de los años, y ya consolidada su familia con Bianchi, el actor logró recomponer el vínculo, construyendo una relación que, según sus propias palabras, se volvió cercana y afectuosa.
Pero, tras la muerte de Brandoni, y según trascendió en el programa Puro Show, las primeras diferencias entre Adriana y sus hermanas surgieron al momento de declarar los bienes del actor. De acuerdo con, Fernanda Iglesias, Florencia y Micaela, las hijas del matrimonio de Brandoni, habrían incluido a Adriana en la sucesión aunque presentaron una lista acotada del patrimonio, mientras que la hija de la santiagueña, habría señalaría la existencia de otros bienes no incluidos en esa primera presentación.
Entre los activos en discusión se mencionan propiedades en la zona de Retiro, un vehículo de alta gama y cajas de seguridad, lo que derivó en que Adriana decidiera avanzar por la vía judicial. En su presentación, habría solicitado medidas urgentes para resguardar esos bienes, así como su designación como administradora de la sucesión, un pedido que podría profundizar las diferencias con sus media hermanas.
El fallecimiento del actor, ocurrido el 20 de abril a los 86 años tras complicaciones derivadas de un accidente doméstico, generó una fuerte conmoción en el ambiente artístico. Sin embargo, puertas adentro, su partida parece haber reactivado viejas tensiones y preguntas no resueltas.
Mientras, la Justicia avanza en la determinación de los herederos y el inventario de bienes.