Una carga con la Súper más barata cuesta $95 mil y con premium, $100 mil
El gasoil premium más barato de YPFl, quedó más cerca de $2.500 el litro. Llenar el tanque de una pick up, casi $200.000.
La actualización de las pizarras que realizó YPF en la Capital santiagueña, marcó el final de los combustibles por debajo de los $2100 por litro y el avance hacia nuevos umbrales que ubican a los combustibles premium en el orden de los $2.500 en algunas petroleras con expendio a los automovilistas locales.
Pero además, la suba implica que completar una carga con super o premium tiene una brecha de solo 5 mil pesos en el caso de YPF, porque en un caso u otro, los 45 litros cuestan entre $95 mil a $100 mil.
La petrolera estatal llevó la Súper ya por encima de los $2.100 para ubicar el litro en $2.105 en los surtidores locales. Hasta la noche del martes, YPF tenía la nafta súper en el límite de los $1.999 por litro en las estaciones de Capital Federal mientras que en Santiago, la misma nafta en los surtidores azules costaba $2.005.
Con la aplicación del reciente incremento del impuesto a los combustibles líquidos dispuesto por la Secretaría de Energía, la petrolera oficializó una suba que posicionó a la nafta súper en los $2.007 por litro en el caso de Capital Federal y $2.269 la variedad Premium también en Capital Federal, mientras que el gasoil grado 2 pasó a $2.065 y la premium a $2.271, en CABA.
En Santiago, el ajuste llevó la Super a $2.105, la Infinia a $2.218 y el diesel Infinia en los $2.416 por litro. De esta forma, completar una carga de 45 litros cuesta casi $95.000 con nafta Súper de la más económica. En tanto, la misma carga con Infinia cuesta casi $100.000, es decir $99.810.
En tanto, cargar un tanque don Diesel Infinia que es el más económico entre los diesel premium, por ejemplo para una camioneta que carga 80 litros, tiene un costo de $193.280.
En el caso del resto de las petroleras, los precios de las naftas están más cerca de los $2.300 a $2.400 mientras que las premium ya rondan los $2.500 por litro.
Este movimiento técnico responde directamente al traslado de la carga tributaria al litro de combustible. El ajuste se produce en un contexto de alta sensibilidad para las operadoras del sector. Las compañías petroleras se encuentran actualmente en una fase de análisis sobre la viabilidad del congelamiento de precios dispuesto por un plazo de 45 días. Dicho esquema, que funciona como un mecanismo de contención ante la volatilidad de los costos operativos, tiene fecha de vencimiento prevista para el próximo 15 de mayo.
El denominado "buffer" de precios fue una iniciativa anunciada originalmente por YPF, aunque contó con la adhesión de Shell, Axion y Puma. El objetivo primordial de esta medida consistió en amortiguar el traslado del incremento del barril de crudo internacional hacia los surtidores locales.