Horror en Río Gallegos: hallaron descuartizado a un jubilado y hay un detenido
La Justicia confirmó que los restos hallados en un complejo pertenecen a Aníbal Cepeda. El principal sospechoso se negó a declarar y continúa detenido.
La investigación por la desaparición de Aníbal Cepeda dio un giro estremecedor en Río Gallegos luego de que la Policía confirmara que los restos humanos encontrados dentro de bolsas y en un pozo ciego pertenecen al jubilado buscado desde principios de mes.
El caso comenzó cuando la esposa de Cepeda denunció su desaparición en la Comisaría Primera de la ciudad santacruceña. A partir de allí, la investigación avanzó rápidamente hasta llegar a un complejo ubicado sobre calle Moyano al 500, donde los peritos encontraron pruebas clave que apuntan a un crimen brutal.
Según trascendió, las pericias determinaron que el descuartizamiento habría ocurrido en una de las parrillas del lugar. Aunque inicialmente no se detectaron manchas visibles, el uso de luminol permitió hallar rastros biológicos fundamentales para la causa.
El reconocido médico forense Francisco Echandí interviene ahora en la autopsia para establecer la causa de muerte, el tiempo transcurrido desde el crimen y si la víctima sufrió torturas antes de ser asesinada.
El principal sospechoso es Marcelo Félix Curtti, un hombre de 61 años que frecuentaba el casino local junto a la víctima. En las últimas horas fue trasladado al Juzgado de Instrucción N°1, donde se negó a declarar y continuará detenido mientras avanza la investigación.
La causa está a cargo del juez Gerardo Giménez, quien no descarta la participación de otras personas en el crimen, pese a que el acusado habría asegurado inicialmente que actuó solo.
Los investigadores creen que el móvil podría estar relacionado con dinero. En el entorno de Cepeda circulaba el rumor de que había cobrado una importante indemnización de una petrolera donde trabajó durante años. Esa versión habría despertado interés en el ambiente del casino que ambos frecuentaban.
Además, una de las hipótesis que analizan los peritos es que la mutilación de ciertas partes del cuerpo habría tenido como objetivo dificultar la identificación o incluso utilizar datos biométricos de la víctima para acceder a cuentas o billeteras virtuales.
Curtti había sido buscado mediante una alerta emitida por el Ministerio de Seguridad, aunque finalmente se presentó por sus propios medios ante la Justicia horas después. Tras la audiencia indagatoria, fue trasladado nuevamente bajo fuerte custodia policial.
Ahora, la Justicia cuenta con un plazo de diez días hábiles para resolver si procesa formalmente al acusado y definir bajo qué cargos avanzará la causa.