A leer se aprende mucho antes de que el niño conozca la existencia de las letras: ¿cómo?
"El aprendizaje lector de una persona se construye mucho antes del contacto con el código escrito", expresa la especialista puntualizando de esta forma la mirada desde la fonoaudiología. Define "el aprendizaje lector"
Aprender a leer comienza mucho antes del jardín de infantes. La práctica de la lectura no empieza cuando un niño se encuentra frente a un libro, un cartel o un escrito; sino que el inicio, aunque puede ser no descifrable para los padres, se origina mucho antes.
Así lo indican los especialistas, quienes advierten que la capacidad de reconocer y manipular los sonidos del habla, sostener la atención, retener información verbal y acceder al léxico no solo acompañan el aprendizaje lector, sino que lo hacen posible.
"Durante mucho tiempo, el aprendizaje de la lectura fue concebido como un proceso que se inicia con la enseñanza formal del sistema escrito. Bajo esta mirada, el reconocimiento de letras y la adquisición de las correspondencias grafema-fonema eran considerados el punto de partida del proceso lector. Sin embargo, hoy se sabe que la lectura comienza mucho antes: se construye sobre un entramado de habilidades lingüísticas y cognitivas que se desarrollan desde los primeros años de vida y que condicionan, en gran medida, el modo en que ese aprendizaje se llevará a cabo", explica la fonoaudióloga, Lic. Gianna Aylen Soli, en un diálogo con EL LIBERAL.
La especialista indica que "desde la fonoaudiología, esta perspectiva resulta central. El lenguaje oral constituye la base sobre la cual se apoya el aprendizaje de la lectura, y su desarrollo temprano es determinante para la posterior adquisición del código escrito. Antes de enfrentarse a un texto, niños y niñas ya han transitado un proceso complejo en el que desarrollan habilidades de comprensión, amplían su vocabulario, comienzan a organizar estructuras sintácticas y participan en intercambios comunicativos significativos. Estas experiencias no son accesorias: configuran el andamiaje sobre el cual se sostendrá la alfabetización".
En este marco, las habilidades cognitivas previas a la lectura adquieren un rol fundamental.
"La capacidad de reconocer y manipular los sonidos del habla, sostener la atención, retener información verbal y acceder al léxico no solo acompañan el aprendizaje lector, sino que lo hacen posible. A esto se suma la capacidad de comprender consignas, establecer relaciones semánticas, anticipar significados y sostener intercambios comunicativos cada vez más complejos. Estas habilidades no aparecen de manera espontánea ni aislada: se construyen progresivamente a partir de la experiencia lingüística, la interacción con otros y la exposición a contextos ricos en lenguaje".
La fonoaudiología: su rol en la prevención
La fonoaudiología no solo interviene ante dificultades; también cumple un rol esencial en la prevención y en la promoción del desarrollo.
"La estimulación temprana del lenguaje permite fortalecer habilidades antes del ingreso a la escolaridad formal, favoreciendo un desarrollo más sólido y reduciendo el riesgo de dificultades en el aprendizaje lector. Este enfoque preventivo implica anticiparse, observar, acompañar y generar intervenciones oportunas que impacten de manera directa en las trayectorias educativas", indicó la Lic Soli.
En la práctica clínica y educativa, se traduce en la necesidad de intervenir de manera temprana. La detección oportuna de alteraciones en el desarrollo del lenguaje, junto con la implementación de estrategias específicas, constituye un eje clave del trabajo fonoaudiológico.