El Gobierno nacional quitó los subsidios a la luz a 2,1 millones de hogares en todo el país
Para la administración de Milei es un logro porque con este ajuste, redujo el gasto anual en asistencia a las tarifas de energía, pero ahora la gente debe pagar su boleta con aumentos
La gente se queja por la suba de la boleta de los servicios, la luz, el agua, el gas. Pero en el caso de la energía eléctrica es necesario develar la responsabilidad que le toca al gobierno nacional en los incrementos que se vienen recibiendo en los domicilios de todo el país.
De acuerdo con los datos oficiales difundidos en abril, actualmente hay 2,1 millones de hogares menos beneficiados por los subsidios a la electricidad en la Argentina y casi 900.000 menos en el caso del gas natural por redes respecto del inicio de la gestión de Javier Milei, según información chequeada y difundida por organismos del área y medios de comunicación como el diario La Nación de Buenos Aires.
En efecto, en la actualidad, la proporción de usuarios que pagan el costo pleno de la boleta creció y ya representa cerca de la mitad del universo total, dependiendo del servicio público que se considere.
El Gobierno libertario aplicó la "motosierra" para bajar el gasto público en este rubro muy sensible en la población sobre todo del norte del país, donde las temperaturas son en extremo altas.
La Secretaría de Energía de la Nación trata de justificar este salvaje recorte en que identificaron 15.518 hogares en countries y barrios cerrados que recibían subsidios, 370.000 registros a nombre de personas fallecidas y 1,59 millones de hogares que reunían las condiciones para acceder a la asistencia, pero nunca la habían solicitado. También dice que había comercios e industrias y "con alta capacidad de pago que recibían subsidios financiados por todos los argentinos, mientras otros vulnerables no siempre estaban correctamente protegidos".
Sin embargo, cuando se mira el total de hogares que quedaron sin asistencia, unos 2,1 millones, es obvio que "están pagan justos por pecadores" y en provincias como las del NOA donde por el calor asfixiante, el consumo se dispara seis meses al año.
El recorte de Milei en la práctica implicó una reducción impresionante de los hogares que tenían subsidios y, por otra parte significa un crecimiento del número de quienes pagan el costo pleno de la energía, donde las empresas distribuidoras no tienen nada que ver porque es la Secretaría de Energía la que fija los precios y a quién le autoriza subsidios.
Hay que reconocer que los costos de la energía son extremadamente altos en su generación, por lo que la asistencia del Estado siempre fue absolutamente necesaria. Pero igual, la "motosierra" no se detuvo.