Santiago

Mayo: el mes de la Patria (3ª parte)

Por Eduardo Lazzari.

La madrugada del 25 de mayo de 1810 debe contarse entre las jornadas con más estampidas de distintos estados de ánimo de la historia argentina. Desde la maniobra inteligentes del antiguo virrey Baltasar Hidalgo de Cisneros, que logró sumergir en la tramoya de una junta a algunos de los revolucionarios poco afectos a la negociación política, como Cornelio de Saavedra y Juan José Castelli, hasta la claridad de las definiciones del genio del proceso que se iba desatando Manuel Belgrano, toda la ciudad del Plata iba definiendo el futuro de la que con el tiempo iba a convertirse en el país de habla hispana más grande del mundo: la Argentina.

Recorreremos hoy en estas páginas de "El Liberal" los días más importantes que se sucedieron desde el momento en que comenzó a tomar forma la autonomía de estas tierras y que finalmente fueron convirtiéndose en un proceso independentista glorioso y sacrificado que significó catorce años de estado de guerra y sobre todo un inmenso esfuerzo de las poblaciones del antiguo virreinato que se convirtieron en las Provincias Unidas de la América del Sur, germen que permitió gritar al mundo que se levantaba en la faz de la tierra una nueva y gloriosa nación, tal como dice la Canción Patriótica que donara a la posteridad Vicente López y Planes.

Viernes 25 de mayo de 1810

Ya amanecido el día, la plaza de la Victoria se llenó pidiendo la renuncia de la Junta. Al mediodía el Cabildo es invadido por los revolucionarios. Llega la renuncia de Cisneros como presidente de la Junta creada el día anterior. Los revoltosos French y Beruti presentan una propuesta que es aceptada por los cabildantes y se proclama la "Junta Provisional Gubernativa de la Capital del Río de la Plata". Los pocos paraguas que había en la plaza se agitaban pidiendo noticias que llegaron a media tarde. 

El acta de lo acontecido es el documento fundacional de la Argentina, por eso vale la pena transcribir alguna de sus partes:

"En la muy Noble y muy Leal Ciudad de la Santísima Trinidad, Puerto de Santa María de Buenos Aires, á 25 de Mayo de 1810: los Señores del Exmo. Cabildo, Justicia y Regimiento, …se enteraron de una representacion que han hecho… un considerable número de vecinos, …este Cabildo decide, revocar y dar por de ningun valor la Junta erigida y anunciada con el bando de ayer, 24 del corriente; la revoca y anula: y quiere que este Exmo. Cabildo proceda á hacer nueva eleccion de Vocales que haya de constituir la Junta de Gobierno; y han de ser, los Señores D. Cornelio de Saavedra, Presidente de dicha Junta, y Comandante general de Armas, el Dr. D. Juan José Castelli, el Dr. D. Manuel Belgrano, D. Miguel Azcuenaga, Dr. D. Manuel Alberti, D. Domingo Mateu y D. Juan Larrea, y Secretarios de ella los Doctores, D. Juan José Passo y D. Mariano Moreno: cuya eleccion se deberá manifestar al pueblo por medio de otro bando público;… Y los Señores, habiendo salido al balcon de estas casas capitulares, y oido que el pueblo ratificó por aclamacion el contenido de dicho pedimento…, comparezcan sin pérdida de momentos en esta Sala Capitular á prestar el juramento de usar bien y fielmente sus cargos, conservar la integridad de esta parte de los dominios de América á nuestro amado Soberano, el Sr. D. Fernando VII y sus legítimos sucesores, y observar puntualmente las leyes del reino…".

Se publicó un bando relatando la nueva situación. Esa noche fue de celebración. Ya se sabía que era lo que terminaba. Habría tiempo para pensar en lo que se venía, que la historia demostraría que no era mucho ese tiempo.

Sábado 26 de mayo de 1810

En la sala de reuniones del fuerte de Buenos Aires, donde seguía viviendo el antiguo virrey Cisneros y era el asiento de las autoridades porteñas e imperiales desde que Juan de Garay fundara la ciudad, se reúne por primera vez la Junta Gubernativa, y redactan el primer documento de un gobierno electo en el Plata. A veces, la lectura de los documentos antiguos es tediosa, pero en estos casos, conocer los fundamentos de la Patria por parte de sus fundadores amerita encontrarnos con las palabras iniciadoras de nuestra historia

   Este es el texto sagrado que informa al mundo de los propósitos del nuevo gobierno:

"La Junta Provisional Gubernativa de la Capital del Río de la Plata. A los habitantes de ella y de las provincias de su superior mando. PROCLAMA.

Teneis ya establecida la autoridad que remueve la incertidumbre de las opiniones y calma todos los recelos. Las aclamaciones generales manifiestan vuestra decidida voluntad; y solo ella ha podido resolver nuestra timidez á encargarnos del grave empeño á que nos sujeta el honor de la eleccion. Fijad, pues, vuestra confianza, y aseguraos de nuestras intenciones. Un deseo eficaz, un celo activo, y una contraccion viva y asídua á proveer, por todos los medios posibles, la conservacion de nuestra Religion Santa, la observancia de las leyes que nos rigen, la comun prosperidad y el sostén de estas posesiones en la mas constante fidelidad y adhesion á nuestro muy amado Rey, el Sr. D. Fernando VII y sus legítimos sucesores en la corona de España; ¿no son estos vuestros sentimientos? - Esos mismos son los objetos de nuestros conatos. Reposad en nuestro desvelo y fatigas; dejad á nuestro cuidado todo lo que en la causa pública dependa de nuestras facultades y arbítrios, y entregaos á la mas estrecha union y conformidad recíproca en la tierna efusion de estos afectos. Llevad á las Provincias todas de nuestra dependencia, y aun mas allá, si puede ser, hasta los últimos términos de la tierra, la persuasion del egemplo de vuestra cordialidad, y del verdadero interes con que todos debemos cooperar á la consolidacion de esta importante obra. Ella afianzará de un modo estable la tranquilidad y bien general á que aspiramos. Real Fortaleza de Buenos Aires, á 26 de Mayo de 1810.

Cornelio de Saavedra — Dr. Juan José Castelli — Manuel Belgrano — Miguel de Azcuénaga — Dr. Manuel Alberti — Domingo Mateu — Juan Larrea — Dr. Juan José Passo, Secretario — Dr. Mariano Moreno, Secretario.

Era el inicio de la Argentina independiente. Muy pocos lo tenían claro, menos como hacerlo, pero las revoluciones saben con claridad de donde se quieren ir, y buscan adonde llegar. Como dice el poeta "se hace camino al andar".

Miércoles 30 de mayo de 1810

En la catedral de Buenos Aires, se realiza el primer Tedeum de la historia nacional, celebrado por el obispo Lué, que invitó al virrey depuesto Cisneros y no saludó con ninguna consideración especial a las autoridades de la Junta. La predicación estuvo a cargo del deán Diego Zavaleta. Lué fracasó en el intento de hacer coincidir la acción de gracias con el cumpleaños del rey Fernando VII, que recién se celebraría el 14 de octubre. El Tedeum es la acción protocolar más antigua de nuestra historia. No ha pasado año sin que se celebrara. Algunos fueron problemáticos y mostraron el enfrentamiento entre las autoridades civiles y las eclesiásticas, pero la tradición se impuso.

Buenos Aires, según dijo Juan José Passo, asumió el carácter de "hermana mayor" de las jurisdicciones imperiales del virreinato del Río de la Plata. Poco tiempo después se comenzó a hablar de las Provincias Unidas del Río de la Plata, una lejana influencia de la única república moderna que existía en el mundo por entonces: los Estados Unidos. Y como provincia responsable del país, en junio de 1810 comenzaron a prepararse ejércitos para llevar la revolución por todo el territorio. La esperanza era que los cabildos de las ciudades, y los pueblos aceptaran la autoridad de la Junta. No fue tan sencillo. Habrá que hacer la guerra, pero ya esa es otra etapa de la historia.

Consecuencias perpetuas de la Revolución

La Revolución de Mayo fue la única en el continente americano que nunca volvió a caer bajo el poder de las autoridades peninsulares españolas. Hasta la proclamación de la Primera Junta, nuestras tierras acompañaron el curso de los acontecimientos. 

Pero desde el 25 de mayo de 1810 comenzó una dinámica que puso a los pueblos del Plata de cara a la historia. Las decisiones ya no fueron imitación de los procesos internos del desgajado imperio sino un proceso de toma de decisiones, muchas veces caótico, pero que marcó para siempre el carácter argentino en la búsqueda de un camino común y original.

Los hombres de Mayo, así como los hombres de Julio, hicieron aquello que se debía hacer. No se conformaron con lo que se podía hacer. Eso dio comienzo a una de las grandes características del alma argentina San Martín iba a sintetizar este imperativo ético con una sencilla y contundente frase: "Serás lo que debas ser, sino no serás nada". Es nuestro desafío recuperar el estímulo para hacer las cosas como corresponde, cueste lo que cueste y aún si está la realización fuera de nuestras posibilidades

Así comenzó nuestra Patria. No fue fácil. En el 10 comenzó el autogobierno. En el 16 llegó la Independencia. En el 53 la Constitución. Es deber de los argentinos cumplir con los sueños de los fundadores de la patria, de los héroes de la independencia y los padres constituyentes. Confiemos en estar a la altura de esos sueños. 

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