Economía

La avenida del pulóver, cerca de la desaparición: cierres y ventas en caída libre en Mar del Plata

 "Las ventas cayeron alrededor de un 50%. Tenemos precios casi al costo y aun así no repunta". Carla, vendedora.

La histórica "ruta del pulóver" de Mar del Plata atraviesa uno de los momentos más críticos de su historia: sobre la avenida Juan B. Justo, tradicional polo de venta de suéteres y prendas tejidas marplatenses, se multiplican los locales vacíos, las persianas bajas y los carteles de "liquidación por cierre definitivo", en un escenario marcado por la crisis económica, la caída del consumo y la inseguridad.

Muchos de los locales que se van no están siendo ocupados: "no hay negocio que pueda sostenerse", aseguran. Lo que durante décadas fue uno de los grandes paseos comerciales de la ciudad, junto a la zona del Puerto, hoy muestra una postal muy diferente. Comerciantes y vecinos advierten que la avenida "está venida abajo", con calles laterales oscuras, menos circulación de personas y una fuerte retracción de las ventas que golpea especialmente al rubro textil.

A lo largo de casi dos kilómetros, desde Buenos Aires hasta Alem, el corredor comercial de Juan B. Justo supo convertirse en un símbolo de Mar del Plata gracias a las fábricas y casas de sweaters que atraían tanto a turistas como a compradores mayoristas. Sin embargo, la situación actual encendió todas las alarmas.

Los carteles de "se alquila" y "vende" se repiten en distintas cuadras de la avenida. A ellos se suman negocios que intentan sobrevivir con descuentos permanentes y promociones de cierre. "Algunos locales cierran, otros se reagrupan. Cerró el grande de Juan B. Justo y Güemes y eso afecta a todos los rubros, no solo al tejido", explicó una vendedora de una tradicional firma marplatense.

Según describió, mantener un local abierto se volvió prácticamente imposible. "Partís de costos fijos muy altos y no hay ventas. Se nota un poco más de movimiento los fines de semana largos o cuando hay congresos y convenciones, pero eso ayuda y nada más", resumió.

La preocupación quedó reflejada en un informe de la Unión del Comercio, la Industria y la Producción, que relevó 2442 comercios de distintos corredores comerciales de la ciudad. El estudio determinó que Juan B. Justo y 12 de Octubre presentan los índices más altos de cierre de locales, con casi un 15% de persianas bajas, muy por encima del promedio general de la ciudad, que alcanza el 7,8%.

En algunas cuadras la situación es evidente. Sobre el 800 de Juan B. Justo, varios locales permanecen cerrados desde hace meses. El enorme comercio de una fábrica de camperas bajó definitivamente sus persianas después del verano y otros negocios funcionan con horarios reducidos o abren solo algunos días de la semana. Ni siquiera la llegada de las bajas temperaturas logró reactivar las ventas, pese a tratarse de uno de los períodos históricamente más fuertes para el rubro textil.

Germán, comerciante de una reconocida firma local con más de medio siglo de trayectoria, aseguró que durante enero vendieron "un 16% menos de prendas" que en igual mes del 2025.

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