Tensión en Bolivia: violentas protestas en La Paz y reclamos por la salida del presidente
Miles de manifestantes volvieron a movilizarse en el centro de La Paz para exigir la renuncia del presidente Rodrigo Paz. Hubo enfrentamientos con la policía, detenidos y una orden de arresto contra uno de los líderes sindicales.
La crisis política y social en Bolivia sumó un nuevo capítulo este lunes con una masiva jornada de protestas en el centro de la ciudad de La Paz, donde se registraron incidentes entre manifestantes y fuerzas de seguridad, en medio de crecientes pedidos de renuncia contra el presidente Rodrigo Paz.
La movilización, impulsada por organizaciones sindicales, vecinales e indígenas, derivó en fuertes enfrentamientos cerca de la Plaza Murillo, sede del poder político boliviano. La policía utilizó gases lacrimógenos para intentar dispersar a los manifestantes, que intentaban avanzar hacia el Palacio de Gobierno y el Congreso. Según medios locales, al menos una persona resultó herida durante los disturbios.
El Gobierno identificó a gran parte de los movilizados como seguidores del expresidente Evo Morales, quienes ratificaron su rechazo al mandatario y descartaron participar del diálogo convocado por las autoridades durante el fin de semana.
En medio de la escalada del conflicto, la Fiscalía boliviana emitió una orden de arresto contra Mario Argollo, dirigente de la Central Obrera Boliviana y uno de los principales referentes de las protestas. Además, las autoridades informaron que ya hay al menos 90 personas detenidas.
Cómo comenzó el conflicto
La crisis se profundizó hace dos semanas, cuando distintos sectores sociales reclamaron un incremento salarial del 20% y comenzaron a exigir la salida del presidente, que asumió el cargo hace apenas seis meses tras el fin de dos décadas de predominio político del Movimiento Al Socialismo (MAS).
Las protestas derivaron en cortes de rutas estratégicas alrededor de La Paz y la vecina ciudad de El Alto, afectando el abastecimiento de combustibles, alimentos y medicamentos en distintos puntos del país.
Durante las últimas horas, el Ejecutivo también expresó preocupación por la supuesta presencia de grupos armados dentro de las manifestaciones. El vocero presidencial, José Luis Gálvez, denunció públicamente que algunos sectores habrían comenzado a utilizar armas y alertó sobre mensajes difundidos en redes sociales con llamados a una eventual "guerra civil".
Mientras tanto, la tensión continúa creciendo y el centro político de Bolivia permanece bajo un fuerte operativo de seguridad con presencia policial y militar.