La OMS alertó por el avance del ébola en África: ya hay más de 130 muertos
El organismo internacional expresó preocupación por la velocidad con la que se expande el brote en la República Democrática del Congo. Trabajan contrarreloj para desarrollar una vacuna contra la nueva variante.
La Organización Mundial de la Salud volvió a advertir sobre la gravedad del brote de Ébola que afecta a la República Democrática del Congo y alertó por la rápida propagación de los contagios en distintas zonas del país africano.
El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, expresó su preocupación por "la amplitud y la rapidez" con la que avanza la epidemia, que ya dejó más de 130 fallecidos y cientos de casos sospechosos.
La situación sanitaria se concentra principalmente en la provincia de Ituri, ubicada en el noreste del país y cercana a las fronteras con Uganda y Sudán del Sur.
Según informó el ministro de Salud congoleño, Samuel Roger Kamba, hasta el momento se registraron al menos 136 muertes vinculadas al brote y cerca de 543 casos sospechosos.
Frente a este escenario, la OMS declaró una alerta sanitaria internacional con el objetivo de coordinar una respuesta urgente y reforzar los controles epidemiológicos en la región.
El virus del ébola provoca fiebre hemorrágica y tiene una elevada tasa de mortalidad. Aunque los especialistas remarcan que no se transmite por vía aérea como el covid-19 o el sarampión, advierten que sigue siendo una de las enfermedades más letales registradas en África durante las últimas décadas.
En hospitales y centros de atención de las zonas afectadas, el panorama es crítico. En el hospital de Rwampara, uno de los focos del brote, personal médico y voluntarios denunciaron la falta de infraestructura y elementos de protección.
"Cavamos tumbas y enterramos a los fallecidos sin guantes ni ningún tipo de protección. Estamos muy expuestos", relató Salama Bamunoba, integrante de una organización juvenil local.
Desde la OMS reconocieron además que el sistema sanitario enfrentó dificultades para identificar rápidamente los contagios debido a que los laboratorios estaban preparados para detectar otra variante del virus.
La representante del organismo en la RDC, Anne Ancia, explicó que la cepa detectada en este brote corresponde a la variante Bundibugyo, distinta a la variante Zaire utilizada en vacunas previas.
"En los primeros días hubo complicaciones para confirmar los casos porque muchos laboratorios solo podían detectar la variante Zaire", señaló.
La funcionaria también advirtió que el brote podría extenderse durante varios meses. "No creemos que esta epidemia termine en dos meses. Ya hemos visto brotes anteriores que duraron hasta dos años", afirmó.
Mientras tanto, la OMS trabaja junto a centros científicos internacionales para acelerar el desarrollo de una vacuna específica contra la nueva variante del virus.
"Estamos trabajando con instituciones como la Universidad de Oxford y estimamos que podría haber avances en unos dos meses, aunque esperamos acelerar el proceso", indicó Anne Ancia.
Además, la organización confirmó que ya fueron enviados equipos de protección, tests de diagnóstico y toneladas de insumos médicos hacia las zonas afectadas para intentar contener la propagación del virus antes de que el brote alcance mayores dimensiones.