Policiales

El amante le robó el arma al policía y la canjeó por drogas al sujeto que luego la usó para matar a Cruz

CONTRACARA: Úrsula Fava delinea su estrategia, a sabiendas de que en el peor escenario el fantasma de la perpetua sobrevuela el horizonte de Ceballos.

La investigación destaca que el policía y el amante tenían un vínculo de 5 años. Pero, se sospecha que el segundo también coqueteaba con el asesino JUICIO ORAL Definen si declaran el presunto asesino y el funcionario policial; ronda de testigos

En este complejo caso hay cuatro hombres involucrados. Sergio Daniel Ceballos asesinó a Hugo Nazareno "Monito" Cruz con el arma reglamentaria de un cabo de policía que días antes del hecho había canjeado por drogas, al joven amante del efectivo.

Según el proceso, el 2 de septiembre del 2022 la víctima se encontraba en una plaza de Beltrán, recibió un llamado telefónico y más tarde su cuerpo apareció a la vera de las vías, de acuerdo con lo subrayado en la 2ª jornada del juicio que es ventilado en los tribunales.

Ceballos enfrenta cargos de "Homicidio doblemente agravado por uso de armas de fuego y alevosía. Encubrimiento en perjuicio de la seguridad pública". "Tenencia ilegitima de arma de fuego en perjuicio de la seguridad pública, todo en concurso real de delitos". La acusación es reprimida con prisión perpetua.

Lo negro, blanco y gris

Desde un principio, el asesinato estuvo signado por grises. El sospechoso recién fue apresado el 13 de septiembre, sindicado de ejecutar a la víctima de tres disparos, pero tras un escándalo en que los vecinos lo sorprendieron a los tiros en la calle.

Con Ceballos convertido en solitario sospechoso, pero con otros amigos presos por la tragedia, también cayó el amigo que le facilitó la pistola 9 mm.

De 19 años, trascendió que el joven estaba ligado afectivamente con un policía al menos desde hacía 5 años. Pero al mismo tiempo, se diversificaba y veía en forma clandestina a Ceballos.

Por su parte, el efectivo habría indicado que fue el joven quien le sustrajo el arma, mientras él se duchaba en uno de los encuentros entre ambos. El policía recién denunció la desaparición de la pistola 3 meses después del crimen.

La 2ª jornada

En cuanto al juicio, declararon ayer funcionarios policiales y familiares de la víctima. Trascendió que varios testigos "sufrieron amnesia selectiva" y dijeron no recordar nada. En un momento la defensa del imputado, Úrsula Fava, lo hizo notar al tribunal, conformado por los vocales, Fernando Viaña, Graciela Viaña de Avendaño y Sara Harón.

Por otra parte, hoy declararán profesionales de la medicina y quizá los forenses. Ellos serán vitales para explicar cómo, cuándo se produjo la muerte, condiciones, si hubo defensa, o no, o se trató de un ataque a traición.

Mientras tanto, la encrucijada estaría centrada en los dos protagonistas clave de la historia: Ceballos y el policía dueño del arma homicida. Hay una corriente que alienta sus testimonios, ya que permitiría fortalecer aspectos asumidos endebles de la instrucción: por ejemplo, arriesga que no todos los responsables están sentados en el banquillo.

En esa línea parece situarse la querella, partidaria de un "homicidio triplemente calificado". Asumiría que hubo una relación afectiva que tornaría más contundente el crimen, sin que la ese dato haya prosperado por haber sido elevada la causa en forma extemporánea.

Encrucijada: ¿declaran Ceballos y el efectivo?

El juicio prevé audiencias hasta la semana venidera, pero nadie descarta que desistan de testigos. De todos modos, en la víspera se alzaron algunas voces, reprochándoles a varios testigos sus constantes "no es cierto".

Es decir, varios testigos no aportaron sus declaraciones, algunos bordearon la amnesia selectiva, pero coincidieron en "no es cierto". Es más, los osados creyeron contemplar en esas actitudes un cierto "coucheo" (término utilizado para referirse al proceso de acompañamiento, entrenamiento o asesoramiento).

Aún así, las audiencias avanzaron. Ahora, los funcionarios analizarán las horas cruciales. Dónde estuvo Cruz y Ceballos, hasta el descubrimiento del cuerpo en las vías.

Detalle accesorio

Por otra parte, cual plus y hasta de lógica decantación, la causa amaga exponer también, desnudar, la rutina de un grupo de jóvenes proclives a las drogas y todo tipo de excesos, a contramano de las relaciones heterosexuales.

Esos capítulos pareciesen no seducir a la acusación, alineada en la pura y exclusiva faceta penal y el crimen propiamente dicho, pero el debate incluye a la defensa y a un tribunal, quien deberá estampar su firma en un veredicto condenatorio, o absolutorio.

Para bien o mal, se vienen más testigos y es casi concluyente que -de declarar- Ceballos y el policía podrían nutrir la causa de las piezas faltantes: los vínculos y el móvil, una dualidad aún acallados en un inequívoco pacto de silencio.

Aún en caminos bifurcados, nadie pareciese alentar hoy que Ceballos y el policía se sienten frente al tribunal.

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