Policiales

Testigo develó un cuarteto sexual y el homicidio de "Monito" Cruz podría agravarse "por el vínculo"

TRAMA OSCURA: El testigo proveyó piezas clave para el armado Penal del rompecabezas. Ahora, llegó el turno de los fiscales y querellantes.

Del relato de Acosta, se desprendería que tres compartían a sus hombres, cero rubor. Indicó que Ceballos se sentía "usado" económicamente por Cruz. Sin proponérselo, ¿sugirió el móvil del crimen? CUARTA JORNADA Señaló que robó la pistola a uno de sus amantes, funcionario policial, a pedido de Ceballos

Un policía quedó atrapado en el centro de un escándalo judicial, al declarar ayer un testigo de haber sido su amante y de compartir la cama con un tercero que ejecutó de cuatro tiros a Hugo Nazareno "Monito" Cruz, furioso al sentirse ninguneado y usado.

De apellido Acosta, el testigo reveló que fue amante del policía Muscari, y ambos -a su vez- de Sergio Daniel Ceballos (foto), a quien se atribuye el asesinato de su amante, Cruz.

El homicidio fue perpetrado el 2 de septiembre del 2022. El cuerpo de Cruz fue descubierto a la vera de las vías en la ciudad de Beltrán, departamento Robles.

Según el informe de autopsia, la víctima fue muerta de 4 disparos de una pistola 9 mm, las empleadas por las fuerzas policiales.

En medio de una usina de rumores, el 13 de septiembre fue detenido Ceballos. Luego, secuestrada la pistola de un pozo ciego, "bañada" en excremento, confiaron los funcionarios policiales que van declarando en el juicio.

Sugestivo

Ni bien el crimen de Cruz sacudió la modorra en Robles, el cabo Muscari denunció el robo de su pistola recién tres meses después del asesinato.

De acuerdo con los voceros, el policía señaló que le había sido sustraída por su amante, Acosta, el mismo que 3 años y casi 8 meses después llevó su versión de la historia, a los tribunales.

Según el testigo, con Muscari y Ceballos animaban un triángulo amoroso. A su vez, Ceballos habituaba desnudar su mundo interior confiándole que también solía "verse" con Cruz.

En el discurso del único detenido por el asesinato, el novio titular era Cruz, pero lo agobiaba y apesadumbraba, sentirse "muy usado y ninguneado", porque Cruz condicionaba el buen sexo, a la entrega de bienes materiales, en especial ropa.

Más adelante, Acosta habría manifestado que una noche Ceballos le pidió que le robara la pistola a Muscari, ya que él buscó hacerlo sin suerte. "Yo quería un celular y me prometió uno", habría acotado Acosta, en alusión a la transacción emergente.

En otra noche, mientras Muscari se duchaba, Acosta le sustrajo la pistola que el efectivo llevaba en su mochila. El uniformado habría tardado en descubrir la treta, ya que en lo cotidiano no precisaba el arma para las tareas administrativas en la policía. Su entorno afirmó que a los 15 días descubrió que el arma no estaba en su mochila.

Antes del juicio, Acosta aceptó un juicio abreviado y una pena en suspenso, por el robo de la pistola, enfatizaron los voceros.

Apostillas: el  escenario que viene y los alegatos 

POZO CIEGO Y COMBUSTIBLE: Declaró ayer una perito en balística que retiró el arma de un pozo ciego y la limpió con combustible. Ésta contaba con una sola bala que confirmó estaba fuera del arma, a su vez desarmada.

ALTERARON LA ESCENA: Luego, otro perito señaló que la escena fue modificada. Ahondó que no se pudo determinar distancia del disparo, tampoco si el asesino era zurdo o diestro.

NADA POR AQUÍ, NI POR ALLÁ: Hasta ahora, nadie vio a Ceballos en el lugar, es decir junto a las vías, ni el día o noche del hecho.

SU "KRIPTONITA": Sin embargo, Ceballos carga con un problema muy delicado. El arma apareció en el fondo de la casa

RUMBO A LOS ALEGATOS: Declaran hoy psicólogos y otros testigos. Después, el tribunal y las partes analizarán la etapa decisiva del debate. Se deduce que podrían formularse los alegatos a mediados de la semana que viene.

EN EL MEDIO: Si fuesen agravados los cargos, nadie descarta que sean solicitados nuevos testimonios y careos, en especial, Ceballos, Acosta ¿y el policía?.

La atención puesta en la querella y en los fiscales

El testimonio de Acosta alteró el orden penal establecido, ya que hasta hoy los cargos son "Homicidio doblemente agravado por uso de arma de fuego y alevosía. Encubrimiento en perjuicio de la seguridad pública". "Tenencia ilegitima de arma de fuego en perjuicio de la seguridad pública, todo en concurso real de delitos". La acusación es reprimida con prisión perpetua.

Juegos del silencio

Aunque nadie lo verbalizó, no se descartaría que la querella avance de nuevo en su propósito de ampliar los cargos a "homicidio triplemente calificado", con el inequívoco sello y neto pasional: cuatro hombres, un muerto y el común denominador, sexo oculto en la penumbra y secreto en las vías.

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