River se reinvindicó con su gente, goleó 3 a 0 a Blooming y entró como líder en 8º
El Millo no dejó dudas y logró un claro triunfo con goles de Salas, Vera, de penal, y Silva. El primero erró un penal. RIVER PLATE
River venció 3-0 a Blooming de Bolivia, en el estadio Más Monumental, por la sexta y última fecha del Grupo H de la Copa Sudamericana, y se clasificó directamente a los octavos de final como líder de la zona.
El equipo dirigido por Eduardo Coudet tuvo un primer tiempo incómodo, en el que Maximiliano Salas falló un penal a los 10 minutos, luego de estrellar su remate contra el palo izquierdo del arquero Gustavo Almada.
River dominó la posesión, pero se fue al descanso igualado sin goles y con silbidos de parte del público.
En el complemento, el "Millonario" logró quebrar el partido: Salas abrió el marcador a los 11 minutos, tras una asistencia de Lucas Martínez Quarta; Fausto Vera amplió de penal a los 27, luego de una infracción de Matías Abisab sobre Joaquín Freitas revisada por el VAR; y Lucas Silva selló el 3-0 a los 38, con un remate desde afuera del área.
Con este resultado, River cerró el Grupo H con 14 puntos, producto de cuatro triunfos y dos empates, y quedó por delante de RB Bragantino, que finalizó segundo con 10 unidades y jugará el repechaje previo a octavos. Blooming terminó último, con apenas un punto.
La hinchada de River demostró su enojo con el actual plantel profesional de la institución, al silbar a los futbolistas al término del primer tiempo del partido ante Blooming de Bolivia, por la sexta y última fecha del grupo H de la Copa Sudamericana 2026.
El público del "Millonario", que jugó de local en un estadio Monumental con menor convocatoria de la habitual, no le perdona a sus jugadores un semestre en el que quedaron en deuda desde el juego, perdieron el Superclásico y vieron como la final del Torneo Apertura 2026 se les escapaba sobre los últimos minutos.
Aunque el aliento no faltó y llegó desde los cuatro costados, el mismo fue más frío de lo común y fue acompañado por el murmullo y la impaciencia, cada vez que a River le costaba generar peligro y acumulaba pases en zonas inofensivas.
A pesar del triunfo por 3-0, la gente demostró su enojo, principalmente durante un primer tiempo negativo en el que no hubo goles, y esperará grandes cambios, tanto en los nombres como en el estilo de juego, de cara a una segunda mitad en la que el club del barrio porteño de Núñez deberá asegurar su clasificación a la próxima Copa Libertadores.