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Diez años de calvario y muerte: preventiva para Bulacio, el hombre que torturaba a una niña por no considerarla su hija

"ESQUELÉTICA": La ciencia develó que la menor se encontraba desnutrida; abundaban golpes en el rostro-cabeza, brazos, piernas y escaras. El detenido la rechazaba "porque no es mi hija", bramaba.

El cuerpo esquelético de Florencia quedó "grabado" en la retina forense. Y la Justicia cargó duro contra René Orlando Bulacio. CHAÑAR POZO DE ABAJO El detenido ya purgó una condena por homicidio; ahora un ADN podría rescatarlo de la perpetua

Doce días después de que Florencia Gisele Ovejero falleciera doblegada por años de torturas y hambruna, la Justicia de Las Termas dictó ayer la prisión preventiva para su padre, René Orlando Bulacio, sindicado de rechazarla y negarle el apellido por no considerarla como propia.

"Homicidio calificado agravado por el vínculo" es la figura enrostrada a Bulacio (47), y su pareja, Viviana Soledad Ovejero ( 26), según investigación del fiscal, Rafael Zanni.

Florencia tenía 10 años y pereció el 16 de mayo en su casa en el paraje Chañar Pozo de Abajo, distante 25 kilómetros de Las Termas. Ni bien el cuerpo fue asistido por los forenses, concluyeron que presentaba golpes y escaras: cabeza, rostro, espalda y piernas. Un estudio en profundidad concluyó: muerte por fractura en la cabeza del cráneo. ¿Con qué elementos? Un fuerte golpe con la mano, o una trompada.

Su historia, según sus heridas

En la camilla de la morgue, Florencia conmovió a todos. Imposible abstraerse de su cuerpo esquelético. Como no había nacido en África, generaba perplejidad reflejo de debilidad, letargo, piel seca y caída del cabello.

"¿Por qué tamaño deterioro?", preguntó el fiscal y las respuestas se precipitaron de una veintena de testigos. Éstos indicaron que Bulacio rechazaba a la nena "porque no eres mi hija". Una tarde, un pariente lo vio "meterle (sumergir) la cabeza de Florencia al plato", con insultos irreproducibles.

Otra testigo, de Buenos Aires, declaró que veía siempre triste a la niña. Sentada en su casa y sola. "Siempre tenía alguna herida en sus piernas", señaló.

Por otra parte, en Cámara Gesell una hermanita de 7 años declaró ayer, ante psicólogos, que no vio nada del triste fin de Florencia. Sí reconoció que su padre trataba muy mal a su hermana, pero que a ella ni a su otra hermanita jamás les tocó "un pelo".

Audiencia decisiva

En audiencia, el juez de Control y Garantías, Diego Vittar, refrendó la preventiva de Bulacio, por entender que es el principal sospechoso del "homicidio" de Florencia. También señaló que Viviana quizá era víctima "de un entramado" de violencia. Ergo, si no podía cuidar de sí misma, menos podría haber protegido a la víctima.

Él la trató como animal: ADN puede salvarlo de la perpetua

Ahora, los expertos genetistas entrecruzarán la información de Florencia con la de Bulacio. Rarezas e ironías de la vida, es posible que la víctima, desde el más allá, le arroje un salvavidas y lo rescate de la perpetua.

¿Cómo es eso? Si hoy fuese hallado culpable, asumido padre, Bulacio sería condenado a perpetua. En cambio, si el ADN confirma (su reproche violento) que Florencia, a quien no le dio su apellido, es hija de otro hombre, sería condenado por homicidio simple. La máxima de esta calificativa es 25 años de prisión.

Vale destacar que en los comienzos del 2001, el sujeto habría sido condenado por un homicidio. Purgó una pena y quedó libre.

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