VIDEO | Terror en Cabo Cañaveral por la explosión de un cohete en la plataforma de lanzamiento
El incidente involucró al vector de grandes dimensiones New Glenn y generó un fuerte estruendo que se percibió en las localidades costeras de Florida.
Una enorme bola de fuego iluminó el cielo de Florida esta madrugada cuando un cohete New Glenn, de la empresa aeroespacial Blue Origin, propiedad de Jeff Bezos, explotó durante una prueba de motores en su plataforma de lanzamiento en Cabo Cañaveral. La onda expansiva sacudió viviendas en las localidades cercanas de Cape Canaveral y Cocoa Beach, cuyos vecinos inundaron las redes sociales con imágenes de una gigantesca llamarada naranja visible desde la playa. No ha habido víctimas.
La empresa confirmó que el accidente ocurrió alrededor de las 21:00, hora local, durante un ensayo estático de encendido de motores previo a un lanzamiento de satélites previsto para la semana siguiente. En este tipo de pruebas, el cohete permanece anclado a la plataforma mientras se encienden los propulsores. Las imágenes captadas por cámaras y vecinos mostraron cómo las llamas se descontrolaron rápidamente por los laterales del vehículo hasta provocar la explosión.
Bezos reaccionó poco después a través de sus redes sociales. "Es demasiado pronto para conocer la causa, pero ya estamos trabajando para encontrarla. Día muy duro, pero reconstruiremos lo que necesite ser reconstruido y volveremos a volar. Vale la pena", escribió el multimillonario. Elon Musk, su gran rival en la industria espacial privada y conocedor de primera mano de lo que es ver un cohete estallar en pruebas, le respondió con un escueto: "Lamento ver esto, espero que te recuperes pronto".
El New Glenn es un cohete reutilizable de casi cien metros de altura que lleva el nombre de John Glenn, el primer astronauta estadounidense en orbitar la Tierra. Desde su debut en 2025, Blue Origin lo ha lanzado en tres ocasiones, aunque ninguna sin incidencias: el primer y el tercer vuelo registraron problemas en las maniobras de descenso o en la colocación de satélites en la órbita correcta. En abril, el vehículo fue inmovilizado precisamente por un fallo de motor que dejó una carga útil en una órbita incorrecta.
El cohete siniestrado tenía previsto transportar la próxima semana 48 satélites para la constelación de internet Amazon Leo, rival de la Starlink de SpaceX. Las reparaciones necesarias llevarán meses en el mejor de los casos, un golpe severo para la compañía de Bezos en su pugna por hacerse un hueco en un mercado dominado por Musk.
Pero el accidente trasciende la competencia entre dos de los hombres más ricos del planeta. El New Glenn es una pieza clave del programa Artemisa de la NASA, que aspira a devolver al ser humano a la Luna. Apenas esta semana, la agencia espacial adjudicó a Blue Origin un contrato por valor de cientos de millones de dólares para transportar vehículos exploradores lunares en 2028, destinados a las misiones Artemisa IV y V. La empresa también tiene contratos para desarrollar los módulos de alunizaje que deben llevar astronautas a la superficie lunar.
El administrador de la NASA, Jared Isaacman, él mismo astronauta, reconoció la gravedad de la situación. "Los vuelos espaciales no perdonan errores, y desarrollar una nueva capacidad de lanzamiento de carga pesada es extraordinariamente difícil", señaló, prometiendo evaluar el impacto sobre el programa Artemisa en cuanto haya más información disponible.