La defensa de Eduardo Murias reclama su excarcelación por supuestos ataques en prisión
La defensa de Eduardo Ignacio Murias aseguró que el santiagueño fue atacado por otros internos mientras permanece preso en Minas Gerais por una causa de racismo. Sus abogados pidieron la excarcelación o medidas alternativas ante la imposibilidad de garantizar su seguridad.
La situación judicial del arquitecto santiagueño Eduardo Ignacio Murias, detenido preventivamente en Brasil por una causa vinculada a presuntos actos de racismo, sumó un nuevo capítulo de preocupación. Sus abogados denunciaron que el hombre habría sufrido agresiones físicas dentro del establecimiento penitenciario donde se encuentra alojado y advirtieron que su integridad corre serio peligro.
El planteo fue presentado mediante un recurso de urgencia ante la Justicia de Minas Gerais, donde la defensa solicitó la liberación inmediata del santiagueño de 63 años o, en su defecto, la aplicación de medidas cautelares que permitan apartarlo del régimen de detención actual.
Según los representantes legales de Murias, las lesiones habrían sido constatadas durante una visita al penal. Incluso sostuvieron que autoridades de la propia prisión reconocieron dificultades para garantizar su seguridad debido al clima de hostilidad que enfrenta desde su ingreso al establecimiento.
El argentino permanece detenido desde el 25 de mayo tras un episodio ocurrido durante un viaje en el tradicional tren turístico María Fumaça, que une las ciudades históricas de São João del-Rei y Tiradentes. La investigación se inició luego de que pasajeros denunciaran que Murias tomaba imágenes de un niño sin autorización.
Posteriormente, la Policía Civil revisó su teléfono celular y encontró mensajes que contenían expresiones consideradas discriminatorias hacia el menor por el color de su piel, además de referencias vinculadas a la esclavitud. A partir de esos elementos, la acusación sostuvo que existían pruebas suficientes para encuadrar el hecho como un delito de racismo.
Mientras avanza la causa, la defensa insiste en que las condiciones de alojamiento representan un riesgo concreto para la vida del detenido. En la presentación judicial, los abogados argumentaron que la prisión preventiva dejó de cumplir una finalidad procesal y que, dadas las circunstancias actuales, se transformó en una situación de extrema vulnerabilidad.
El caso también llegó al Tribunal de Justicia de Minas Gerais mediante un habeas corpus que busca revertir la detención. En ese marco, los abogados mantuvieron una audiencia con el magistrado encargado de analizar el planteo, aunque hasta el momento no trascendieron definiciones sobre una eventual resolución.
Fuentes cercanas al expediente señalaron que el contexto del sistema penitenciario brasileño podría haber agravado la situación de Murias. La acusación por racismo habría generado rechazo entre otros reclusos, incrementando las tensiones dentro de la cárcel.
Ante este escenario, los defensores solicitaron que se dispongan medidas especiales de protección mientras la Justicia resuelve el pedido de libertad. Entre ellas figura el alojamiento en una celda individual y la realización de estudios médicos forenses para certificar las lesiones denunciadas.
Por estas horas, la atención está puesta en la decisión que adopten los tribunales brasileños respecto de la situación procesal de Murias y de las medidas que puedan implementarse para resguardar su integridad física mientras continúa la investigación.